
Pakistán, confrontado a las peores inundaciones de su historia, ve por fin que el nivel de las aguas comienza a descender. Pero millones de personas se encuentran en una situación dramática, agravada por la falta de agua potable y la aparición de enfermedades infecciosas como el cólera. A los 1.600 muertos se suman catorce millones de damnificados, o sea el 8% de la población.Dos semanas después de que Pakistán sufriera las primeras inundaciones, la situación sigue siendo extremadamente grave para millones de personas. La ONU estima que seis millones de paquistaníes están en peligro sobre los catorce millones de damnificados. Las ONGs presentes en el terreno, como Médicos sin fronteras (MSF) intensifican sus actividades centradas en la atención médica, el suministro de agua potable y la distribución de bienes de primera necesidad. A todo esto, el presidente paquistaní Asif Ali Zardari viajó el jueves por primera vez a las zonas inundadas. Muy criticado por haber mantenido un viaje a Europa en vez de haber intentado acelerar la movilización de recursos para las víctimas, el mandatario viajó finalmente a la región de Sukkur, una de las zonas más afectadas, en la provincia de Sind, en el sur del país.Leer más en rfi