
Aún recuerda la primera vez que se declaró a la chica de sus sueños y ésta le rechazó, su llanto le sirvió para cambiar y para convertirse en lo que es hoy (añada el lector o lectora lo que piensa que él es hoy).
“Estaba muy mal por su negativa. Recuerdo mis nervios antes de pedirle que saliera conmigo y también la forma en la que me rechazó. No me agradó la idea y desde entonces me sentí muy mal. Parece que escogí a la chica equivocada”.“De todas las chicas que había en el instituto tuve que ir a escoger a la peor. Fue lamentable. Recuerdo que me harté de llorar, todo mi mundo se vino abajo y no sabía bien qué hacer. Es muy vergonzoso reconocerlo pero lloré muchísimo”.
“Fui a mi promoción solo y me encontré con mis amigos, no tenía por qué dejar de ir sólo porque ella me dijera que no quería ir conmigo. Es un consejo que os doy a todos, no dejéis que una cita os arruine vuestros planes”. Bueno, pues parece que Enrique ha aprendido la lección y que ahora tiene más éxito que antes con las chicas. Nos alegramos por él.
Fuente: Lacosarosa