La verdad que las cosas van muy mal en el Partido Aprista Peruano. Carlos Roca Cáceres, aun candidato a la Alcaldía de Lima se ha declarado en rebeldía y no le hace caso a nadie en su partido. Ni a Omar Quezada, Secretario General, ni a Javier Velásquez Quesquén, Secretario General. “Me mantengo hasta el final”, ha dicho. No le faltan razones, pues fue elegido en una Convención Metropolitana convocada para elegirlo. Y si bien es cierto que debió levarse a cabo elecciones, en esta asamblea fue elegido. Y con, no con poca, justicia se rebela. He aquí un artículo de opinión publicado en el diario Perú 21 que pone en cierta forma el dedo sobre la llaga... *******¿Quién manda a quién... en el Apra?Por Autor: Patricia Quispe Villanueva
A estas alturas de la contienda electoral ya no queda duda de que de la disciplina y fraternidad que caracterizaron al Partido de Haya de la Torre no queda ni la más leve sombra; como tampoco se puede negar que el Apra de Alan García se ha convertido en una olla de grillos sin una cabeza visible que imponga orden y autoridad sobre una confundida militancia.Nadie mejor que Carlos Roca grafica esta falta de liderazgo en el partido de la estrella. ¿Cómo entender si no que un personaje sacado de sus cuarteles de invierno y con un perfil político totalmente anodino se dé el lujo de desafiar públicamente la autoridad del presidente de su partido y que, inclusive, no solo acuse a sus dirigentes de jugarle sucio sino que revele ante el electorado las cartas que su agrupación guarda bajo la manga (el apoyo a Álex Kouri) con miras a las elecciones de octubre próximo? Desde que la Dirección Política del Apra acordó, el 24 de julio pasado, que la postulación de Roca a la comuna metropolitana no iba más, los cuestionamientos de este a la conducción partidaria no han cesado. Muy por el contrario, sus reclamos altisonantes han ido creciendo en la misma proporción que lo han hecho el autismo y la indiferencia de sus dirigentes.Hoy se cumplen 21 días desde que el oficialismo decidió “retirar” a su postulante a la Alcaldía de Lima. Ocioso resulta decir que, por lo menos hasta el momento, el susodicho no ha dado ni medio paso atrás en su postulación. Mientras tanto, ni Javier Velásquez Quesquén, en su condición de presidente de la Dirección Política, ni Omar Quesada, como secretario general, han sido capaces de imponer su supuesta autoridad para que se acate una decisión institucional. Días atrás, cuando ya Roca se había parapetado detrás de su alicaído 2% de intención de voto, el presidente Alan García preguntó a su dirigencia con ironía: “Y ustedes, ¿mandan o no mandan?”, en alusión a la negativa del ex embajador a solicitar voluntariamente su retiro de la lid electoral. Hoy, varios días después, con Roca todavía en competencia, y no habiendo quién le responda, debemos decirle a García que no, que sus dirigentes están de adorno y que el Apra está a la deriva. Que el último en salir cierre la puerta.Vía Perú 21