
Ica: tres años despuésDr. Santiago VincesSi bien Ica fue el epicentro del último terremoto que afectó a nuestro país el 15 de agosto de 2007, Ayacucho, Huancavelica y el sur de Lima (Cañete) no fueron ajenos a este desastre. Aún en el mismo departamento la atención se centró en Pisco como la ciudad más devastada; pero Chincha e Ica misma también fueron severamente dañadas. Evidentemente que el tema de proporcionalidad genera falsas apariencias de la severidad del daño. Pisco, Chincha e Ica cuentan con una población de 125 mil, 200 mil, y 350 mil habitantes, respectivamente; y según el censo de damnificados del INEI, la población afectada por sus viviendas destruidas o muy afectadas fue de 54 mil, 108 mil y 116 mil damnificados en Pisco, Chincha e Ica. Evidentemente que a muchos nos quedó la sensación de subestimación de cifras, bastaba con visitar esas ciudades para darnos cuenta que la realidad era dantesca.La reconstrucción continúa a paso lento. Hace una semana visité a una familia amiga en el Caserío El Olivo del distrito San Juan Bautista limítrofe con el Cercado de Ica. El relato fue patético, en este caserío, conjuntamente con el Caserío El Carmen ¡el 100% de sus viviendas fueron destruidas por el terremoto!... 100% de damnificados, aproximadamente unos 2 mil habitantes. Muchas de las expresiones de estos ciudadanos entrañaban cierto grado de amargura y una mayor decepción con el presidente de la República quien luego del terremoto llegó a Ica sólo a la ciudad, y nunca los visitó hasta la fecha; sin embargo hace poco llegó la candidata del fujimorismo, los visitó y se condolió. Es innegable que aún el dolor ciudadano obliga a los políticos a actuar con reflejos.Cómo no condolerse con los habitantes de los caseríos El Olivo y El Carmen si la reconstrucción no obedece a un proceso planificado y aún hay habitantes que viven en condiciones precarias, con esteras, cartón y maderas, como el caso de la vivienda de una anciana de 80 años que visité, y no es un caso aislado. El famoso “bono habitacional” no funciona: llegó una empresa constructora, construyó 8 núcleos básicos de 36 metros cuadrados y se fue porque al parecer no le cancelaron o le demoraron en cancelar; ¿quién es el responsable, Forsur, el Ministerio de Vivienda, o el gran monetón? En ese primer año por cada núcleo básico la subvención estatal era de 19 mil 400 nuevos soles; ¿qué personal profesional supervisó estas construcciones?, nadie; los mismos damnificados dieron su conformidad. Así han pasado varias constructoras; en este tercer año ha llegado otra, pero los núcleos básicos se han reducido a 30 metros cuadrados y la subvención estatal se ha reducido a 13 mil nuevos soles; cada familia deberá cavar sus propias zanjas para la colocación de las bases, asimismo si se desea un mejor techo deberá adquirir con sus propios recursos más varillas de fierro, y como requisito previo hacer un depósito de 722 nuevos soles a un Banco como “garantía”. Evidentemente estos hechos deben ser investigados.Ahora ha aparecido la propaganda en medios de comunicación diciendo que se han “invertido” 900 millones de soles en la reconstrucción; sin embargo es la población quien siente los vacíos y las necesidades, a ella le corresponde juzgar, más allá de las decenas de miles de soles que se gastan en pagar la costosa propaganda en medios de comunicación. Aún cuando las comparaciones sean odiosas, por la información que obtenemos por medio del internet y las evidencias objetivas, la respuesta del gobierno chileno ante el reciente desastre en Chile supera largamente lo que en el mismo período se ha hecho en el Perú.Vía Expreso