
“Amy se culpa a sí misma y cree que sus problemas con el alcohol y la polémica que siempre sobrevuela a su comportamiento ha agravado los problemas de salud de su padre”, han comentado.
Ha dejado atrás las minifaldas de colores llamativos y los escotazos para vestir de manera más formal y recatada. Apareció con unos pantalones largos, una blusa y un jersey en su última salida por las calles de Londres.
Fuente: Magazinedeellas