
Hace unos días, la prensa se preguntaba si la polémica cantante Amy Winehouse cambiaría de actitud tras el reciente ingreso hospitalario de su padre, Mitch, y sus declaraciones en las que decía sentirse culpable por sus malos hábitos y compromiso de cambio.
La duda ha quedado resuelta al ver un cambio, al menos de imagen, en la extravagante artista, ahora, más recatada y discreta.
“Amy se culpa a sí misma y cree que sus problemas con el alcohol y la polémica que siempre sobrevuela a su comportamiento ha agravado los problemas de salud de su padre”, ha asegurado una fuente muy cercana a la familia a la publicación ‘Daily Star’.
La misma fuente destaca que la última imagen de Amy borracha a las 11 horas fue “la gota que colmó el vaso. Mitch se preocupa cada vez que su hija sale”, publicó ‘Daily Star’.
Por lo pronto, la gira que Amy Winehouse estaba dando en Londres ha quedado cancelada y la diva se pasea con un atuendo totalmente distinto a su estilo por las calles de la capital inglesa.
Fuente: Terra