
El ministro de Exteriores de Rumanía advierte a Francia del peligro de las “reacciones xenófobas” que puede haber si se “criminaliza a grupos étnicos”. El jueves partirá el primer vuelo por el que se repatriará a un total de 700 gitanos de origen rumano y búlgaro.
El jueves comenzará el operativo dispuesto por el Gobierno de Nicolas Sarkozy para enviar a 700 inmigrantes gitanos de origen rumano o búlgaro de vuelta a sus países. Hace 15 días el ministro del Interior, Brice Hortefeux, ya advirtió de que estas expulsiones se harían de manera “casi inmediata” y así va a ser. Mañana partirá un vuelo, otro el día 25 y otro más en septiembre. 51 campamentos de gitanos ya han sido desmantelados.
El vuelo que se habilita mañana parece de los menos problemáticos, ya que partirán 79 gitanos rumanos que se han acogido al Plan de Ayuda de Retorno Voluntario, que dota de 300 euros a los adultos y de 100 a los menores. Las condiciones de este vuelo no son distintas a las de otros que se están tomando financiados por el Gobierno francés. En un año, el Ministerio de Inmigración ha financiado unos 15.000 retornos distribuyendo estas ayudas por valor de 18 millones de euros. Pero el número de gitanos procedentes de Rumania y Bulgaria no disminuye y la Administración sospecha que muchos vuelven a llegar y a solicitar la ayuda. El ministro de Inmigración, Eric Besson, admitió esta semana que, legalmente, los expulsados podrán regresar a Francia, ya que son ciudadanos de la UE, pero para evitar que utilicen la ayuda varias veces han creado un fichero conocido como Oscar que recoge los datos de quienes se han beneficiado de la ayuda al retorno voluntario...
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