
Hace días estaba en facebook y encontré el nombre de Celia Badoino Díaz, una amiga de muchos años y me trajo a memoria un tema que los estudiosos de lo moqueguano o sus historiadores no lo han tratado o por lo menos no tengo conocimiento que haya sucedido.Me estoy refiriendo a los TRANSPORTISTAS, fundamentalmente hombres hechos a sí mismo y que aprendieron en el diario vivir a superar todos los desafíos que les ponía frente a sí las sinuosas carreteras durante décadas e hicieron empresa y movieron la carga que generaba y necesitaba Moquegua e Ilo para su desarrollo. Lamentablemente no conozco la información de las personas o empresas referidas a la provincia Sánchez Cerro, que casi en su totalidad se hacía partiendo de Arequipa Recuerdo a Aldo Adasme, el Sr. Badoino (padre de Celia), Saúl Reyes, Lucho Zeballos que trabajaba con su padre Esteban y Alberto Herrera que lo hacía desde Ilo. Habrán otras personas o empresas involucradas, así que recurro a ustedes, apreciados lectores, para que aporten los nombres de las personas o empresas que lo hacían y que involuntariamente no las menciono. El punto básico del transporte me parece que era Lima y se concentraban en la famosa calle Obreros, en la Victoria, muy cerca de la comandancia y comisaría donde se produjo el famoso 5 de febrero en que, según las noticias de la época, murieron muchos policías. Recuerdo que con frecuencia muchos moqueguanos nos encontrábamos en Obreros cuando íbamos a recoger las famosas encomiendas con los dulces, quesos, licores y demás manjares que nos enviaban de la tierra. Recuerdo también que don Antonio Herrera, de Ilo, tenía su almacén de aceitunas en la calle Cangallo, paralela a la famosa Prolongación Huamanga, que en el Nº 343, interior C, vivíamos muchos moqueguanos y era punto de reunión obligada casi todos los fines de semana y cada uno contribuía con algo de lo que le había llegado.En nuestro vals (casi himno) Moquegua dice “y volverás a ser pronto lo que fuiste ayer” y ello debe ser motivo para que ahora que todo se mide según el movimiento de stocks, porque refleja la relación directa de lo que produce y el consumo de la población e indica el nivel de riqueza o poder económico y los proyectos de inversión se hacen considerando dichos ratios, sería muy conveniente que la Municipalidad o el Gobierno Regional gasten algo en realizar estudios históricos que dejen en claro la cantidad de toneladas que se movían y los tipos de productos que se consumían. Creo que habrá documentación histórica que permita saber esa información y al hacerse la comparación con lo actual se podrá ver claramente el sustento técnico para realizar obras orientadas al transporte de mercancías.Y es más, si nos ponemos a realizar un análisis más profundo de todo lo que ha significado el transporte, que no sé hasta que punto sustituyó a lo que se realizaba por el ferrocarril y después “calamazo”, nos dará el mejor sustento técnico para reforzar el derecho de Moquegua para la carretera transoceánica.No quiero terminar estas líneas sin pedir a que las autoridades en las próximas fiestas del 25 de Noviembre, les haga un homenaje y distinción especial a los transportistas moqueguanos, porque gracias a ellos, cuales glóbulos rojos que circulaban en las arterias asfálticas, aunque en la mayor parte de su trabajo eran de tierra, con curvas y cuestas o pendientes de terror, como la famosa cuesta del toro o la zona de Atico- Planchada y siempre estuvieron puntuales y atendiendo el pujante progreso del terruño, porque casi todos eran moqueguanos. Creo que el homenaje debe hacerse sin demora, más aún si consideramos que hay muchos que nos acompañan, como es el caso de nuestro querido “Calato” Aldo Adasme, y en el caso de aquellos que nos han abandonado, convocar a sus familiares directos.Honestamente espero que estas líneas lleguen a los responsables de la gestión municipal o Gobierno Regional y que ellos lo tomen como propio para que se cumpla este anhelo.