
La sospecha recayó sobre Ademar Pinto Rosa, alcalde de Guaratinga, después de que la oficina del procurador pidiera información al servicio meteorológico nacional sobre las lluvias acaecidas y se encontró con que el organismo no tenía registro de precipitaciones fluviales entre el 15 y 17 de junio en el lugar.
El investigador a cargo del caso, Bruno Gontijo Teixeira, calificó de "bizarra" la declaración de Pinto Rosa de que su ciudad había sido azotada por fuertes lluvias e inundaciones, que destrozaron diez viviendas y dos puentes, en los días 15, 16 y 17 de junio.
"Estas lluvias nunca existieron. Todo fue un engaño", dijo Gontijo al sitio internet Globo.
Si el alcalde es encontrado culpable de fraude, debería reembolsar los fondos recibidos, que ascendieron a unos dos millones de reales (un millón de dólares).
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