
Washington D.C.- El Gobierno del presidente Barack Obama ha disipado el riesgo de un ataque preventivo de Israel contra Irán al convencer a los gobernantes israelíes de que los ayatolás aún están muy lejos de adquirir potencial armamentístico nuclear, algo para cuyas primeras fases todavía tardarán, como mínimo, un año, según la Casa Blanca.
Diversos funcionarios del Gobierno filtraron esta información, publicada ayer, al diario The New York Times, en el mismo día en que se anunció la posible reanudación de las negociaciones entre israelíes y palestinos, y después de unos meses en los que las relaciones entre Washington y Tel Aviv han pasado por uno de sus momentos más tensos en años.
La Casa Blanca reveló de ese modo que ha evitado que Israel contemple seriamente la posibilidad inmediata de atacar a Irán, explicándole al Gobierno de Benjamin Netanyahu que Teherán todavía tardará 12 meses en convertir sus arsenales de uranio enriquecido de bajo nivel en un material que se pueda usar para ensamblar armas nucleares.
Desde el momento en que Irán diera ese primer paso, Washington calcula que los inspectores y observadores internacionales tardarían unas pocas semanas en dar la voz de alerta, por lo que tanto EE UU como Israel podrían considerar, e incluso coordinar, un posible ataque contra Irán.