
Sed de ética, esta frase magistral en términos de gobernabilidad contiene una profunda sabiduría política moderna, que requieren todos los buenos gobiernos democráticos en América Latina, para salir del subdesarrollo, de la extrema pobreza, del abandono y del marasmo que se encuentran las grandes mayorías de la región.
Esta frase genial, ha sido acuñada por Bernardo KliksKberg, el nuevo Gurú, el maestro guía, Doctor en economía, es el politólogo más importante, quien ha estudiado la realidad socioeconómica de los países emergentes, dentro de una perspectiva ética, rescatando el cultivo de los valores humanos, además de tener que luchar hasta erradicar la corrupción, pensando en la necesidad de establecer una economía con rostro humano, como medio para generar el desarrollo social en América Latina. Uno de sus famosos libros, el más reciente sobre este tema: “Más Ética, más Desarrollo”, así lo confirma; esta obra hace un enfoque distinto y enriquecedor del concepto de desarrollo socioeconómico, puesto que considera el aspecto ético y humano como una pieza clave para salir de la pobreza. El viejo paradigma de fines del siglo pasado, se cayó aparatosamente y produjo el descalabro financiero de la economía mundial. La timba financiera como la llamó el Dr. Gonzalo García, ex Director del Banco Central de Reserva, los Garitos de ventas de acciones monetarias y las Bolsas de Valores del Mundo entero, se desplomaron como castillos en el aire, evidenciando el irrefutable fracaso, a pesar de la cerrada defensa fundamentalista de los economistas neoliberales del sistema imperante; quienes con descarada soberbia aplicaron su lógica perversa, pensando que “las leyes del mercado todo lo solucionaba”. En absoluto silencio y de perfil bajo deberán revisar sus rimbombantes Doctorados en economía y gobernabilidad. Pero hay que seguir viviendo en Democracia, por estas y otras razones de convivencia social, de capital social y cultura claves del desarrollo, abrimos el debate para construir el nuevo paradigma de Gobernabilidad para los países emergentes; siguiendo esta asociación de ideas, formulamos las siguientes consideraciones: En este mundo globalizado se están produciendo cambios a la velocidad del tiempo y, como decían los Egipcios : “el tiempo no se detiene”. La aparición de tecnologías de última generación, el enfrentamiento y los retos de la explosión demográfica, el enfriamiento del globo, están influyendo en el comportamiento de la sociedad civil que demandan una nueva forma de hacer política, donde aparezca el justo y equilibrado uso de los recursos naturales, la implementación de política eficaces, que exige la conciencia global medio ambientalista. Esta nueva era que camina de la mano con la sociedad civil en su conjunto, que emerge con nuevas demandas, la ética aparece como la gran aglutinadora de nuevas ideas políticas, este nuevo concepto de ética, en principio debe ser y/o funcionar de manera co sustancial, al oxigeno que respira el hombre, desempeñando el principalísimo rol de constituirse en sólida base de equidad y de justicia que regule la vida del hombre en sociedad. En nuestras sociedades de economías emergentes, el camino que hemos escogido democráticamente para lograr el desarrollo y el bienestar, a la fecha se encuentran atravesados por el despliegue de la corrupción pública y privada, al parecer incontrolable, además esta llena de obstáculos políticos, donde los gobiernos mantienen un divorcio permanente con los intereses del pueblo, con una grave crisis de valores, que no permite que la sociedad logre alcanzar sus nobles fines de convivencia social. Este nuevo mundo moderno, esta exigiendo un nuevo paradigma del comportamiento de los Gobernantes, de la función pública, de acabar de una vez por todas con el síndrome de los funcionarios públicos que siguen pensando que el Estado es un botín; además del compromiso ineludible de la sociedad civil en su conjunto, donde puedan convivir en una relación simétrica, las leyes del mercado, el derecho y la justicia, que le devuelvan al pueblo y a cada uno de nosotros la alegría de vivir en sana convivencia Dr. Raúl Villavicencio García Ex Procurador Anticorrupción