Afortunadamente para nosotros el petróleo no es eterno. Se tiene que agotar o agotarnos. Pero hay algo más, una razón por la cual el ciclo del petróleo podría agotarse antes de lo propuesto. La innovación tecnológica.
En sus primeros momentos, el automóvil fue pensado para utilizar el vapor del agua y aceites vegetales como fuente de energía. El descubrimiento de abundantes yacimientos de petróleo en territorio norteamericano y su disposición como fuente barata y relativamente abundante amén de otras ventajas técnicas relativas a una mayor velocidad de los automóviles decidieron finalmente la partida a favor del combustible fósil.
Hoy en día la cada vez mayor conciencia ecológica del público consumidor y los precios fluctuantes del petróleo que estuvo llego a casi los 150 dólares antes del estallido de la crisis financiera otorgan viabilidad a una mayor inversión en la búsqueda de energías alternativas. El cada vez mayor temor al agotamiento de las reservas petrolíferas y el uso de estas como herramientas de la geopolítica acicatean a las grandes potencias y los centros de investigación de todo el mundo a colocar sus fondos en estas investigaciones.
Hasta la fecha la búsqueda en lo que al público se refiere la búsqueda es infructuosa, el biodiesel demuestra no ser mucho un placebo de lo inevitable, las energías, eólica, solar o de biomasa aun se hallan en fases experimentales, pero la urgencia se hace más fuerte cada día.
Existen otras alternativas, por ejemplo el hidrogeno extraído a partir del agua o las plantas de biogás, esta ultima viable a gran escala pero de costosa implementación. La energía nuclear es también una alternativa y muy viable, pero los abastecimientos de uranio no pasan de 60 años en el mejor de los casos y con la reserva de mantener constante el consumo actual. La energía por fusión es aun una utopía, será posible pero todavía no.
Y aun así el petróleo llegar a su fin. Países como Dinamarca o Israel implementan o están en vías de implementar alternativas basadas en pilar recargables y nuevos sistemas de propiedad de los vehículos. La presión de los consumidores acabara acicateando el rápido desarrollo de nuevas tecnologías en el campo energético. Caso contrario no habrá un mañana que contar.