La reciente oficialización de la recesión en la economía norteamericana por parte de la Oficina Nacional de Análisis Económicos (NBER por sus siglas en inglés).debiera preocuparnos un poco más de lo que nuestras autoridades demuestran hasta ahora. Si la estadística oficial señala como fecha de inicio diciembre de 2007 y la proyección optimista estima el fin de este ciclo hacia el 3 o 4 trimestre de 2009 estaríamos aun hablando de un ciclo corto, y lo que precisamente nuestras autoridades callan en todos los idiomas es que los ciclos cortos de una duración estimada entre unos pocos y meses y menos de un lustro no son los únicos existentes. También existen los ciclos medianos, aproximadamente un lustro y los ciclos largos que pueden ser de varios lustros de duración.
Aparentemente estamos bien preparados para lo que de acuerdo a estimaciones oficiales de todos los organismos oficiales debiera ser un ciclo corto. Voces usualmente divergentes como el Banco mundial y Joseph Stiglitz señalan a este como el peor momento de la economía mundial desde 1929. Cabe entonces la posibilidad de que la crisis se prolongue mas de lo esperado. En un contexto como aquel no sabemos qué medidas estaría preparando la administración aprista para enfrentarlo. Las apuestas hasta ahora indican el recurso al piloto automático en la política económica y al fortalecimiento de las expectativas de consumidores y empresarios. Sin embargo en lo inmediato vecinos nuestros como Argentina empiezan a preparar sus planes de contingencia frente a la crisiS. Incluso en el seno del Mercosur Argentina a pretendido elevar el arancel externo común como medida de protección, propuesta que fue rechazada de plano por Brasil. De todos modos los albicelestes alistan temprano las medidas frente al temporal, algo que debiéramos imitar. También en Europa, Francia anuncia un paquete paquete de ayuda adicional para estimular su economía. En el Perú mientras tanto creemos que estamos sólidamente preparados pero como ya sabemos en Latinoamérica, nunca podemos estar realmente seguros. Se espera que pesar de todo el crecimiento en los países del Asia continúe, en especial en los países petroleros a pesar del tremendo bajon de los precios del petróleo. Japón por otra parte ya anuncio medidas frente a la crisis, la emblemática Mitsubishi anuncia mil despidos temporales, todo un cataclismo en los parámetros nipones. La economía China, el gran motor de los países en desarrollo exportadores netos de comodities, empieza a disminuir su ritmo de crecimiento desde el 9,2 a 7,5 según cifras del Banco Mundial. Esto último sumado a la disminución en el precio de los mencionados comodities no es nada bueno para nuestras arcas fiscales. Retornando al gran vecino del norte, los despidos se suman por miles. Solo el pasado mes de noviembre, cerca de medio millón de personas fueron registradas para cobrar el subsidio por desempleo. En la actualidad más de 4900,000 norteamericanos cobran el paro estableciendo una cifra record en los últimos 26 años. A todo ello se suma los anuncios de futuros despidos como los 10,000 puestos de trabajo que planea reducir Google o los otros 10,000 de AT y T. también se estima que el sector de las Pymes ha perdido 79,000 empleos solo el mes pasado. Ello presiona a la baja las expectativas de ventas en la temporada navideña, por tradición una de las temporadas en que se sostiene gran parte del volumen de ventas de muchos comercios ¿A quién afecta esto? Por defecto el gran productor de artefactos y artículos de bazar es precisamente la industria China, ello por tanto tendera a reducir aún más la necesidad china de materias primas y por ende afectara a las economías emergentes, el Perú entre ellas que verán disminuir la colocación de sus productos en el mercado asiatico. Ademasa de ello en nuestro caso particular debemos ver la disminución de las remesas enviadas a nuestro país por los peruanos residentes en el exterior. En ese sentido las remesas ya habían caído desde su tasa de crecimiento promedio desde 2003 estimada en 6,17 hasta el 4.04 en el primer trimestre de 2007 y el segundo de 2008. Si bien es cierto no estamos hablando de una GRAN DEPRESION donde Estados Unidos perdió de la noche a la mañana casi el 50% de su PBI y de la que pudo solo salir gracias a la implementación del New Deal keynesiano y el impulso que supuso la II Guerra mundial, pero estamos si ante una crisis de gran envergadura. Por primera vez en la historia humana el capital financiero supera entre dos a tres veces los valores de la economía real global y lo sorprendente es que esta sea una expectativa de lo más conservadora. Mal hace la administración alanista entonces en subestimar la ola y resguardarse tras el parapeto de los éxitos alcanzados por la marcha pre-crisis de la economía. En lo inmediato lo que debiéramos esperar es la moderación del actual discurso triunfalista del gobierno y que se den las medidas de estimulo a la inversión y el consumo necesarias para capear el temporal. Requerimos pues la implementación de una estrategia nacional para hacer frente a la crisis financiera. Mientras ello no ocurra, entonces preguntamos ¿Donde esta el piloto?