
El gobernador de Virginia, Bob McDonnell, rechazó un pedido de clemencia para la primera mujer que será ejecutada en ese estado en casi un siglo. Teresa Lewis será ejecutada el 23 de setiembre a las 21:00 horas en el Centro Correccional de Greensville con una inyección letal.
Lewis admitió haber contratado a dos personas para matar en el 2002 a su esposo y al hijo de éste. Ella estaba sentada en la cocina cuando fueron realizados los disparos y no hizo nada mientras su esposo se desangraba hasta morir.
Su caso atrajo en las semanas recientes la atención de los medios porque se trata de una mujer y porque sus abogados señalaron que los coacusados fueron condenados a cadena perpetua.
“Habiendo revisado cuidadosamente el pedido de clemencia, las opiniones judiciales en este caso, y otros materiales relevantes, no hallo una razón convincente para dejar de lado la sentencia que fue impuesta por la Corte de Circuito y confirmada por todas las cortes revisoras”, dijo McDonnell en un comunicado entregado a los medios.
“Por consiguiente, rechazo intervenir y notifiqué mi decisión al abogado defensor y a la familia”, añadió.
Los abogados de Lewis esperan suspender la ejecución mediante un pedido de clemencia ante la Corte Suprema de Estados Unidos.