
Lindsay Lohan lo ha vuelto a hacer. 13 días de cárcel y una terapia de rehabilitación no le han servido para dejar atrás sus malos hábitos y romper la libertad condicional.Este hecho que podría suponer su vuelta a prisión con una condena de 30 días ha sido negado por sus portavoces y personas más cercanas para evitar dañar la imagen de la artista. No obstante, con tanto revuelo, a la actriz no le ha quedado más remedio que confirmar la información en su cuenta de twitter: «Sin duda ha sido un duro revés para mí, pero estoy aprendiendo a asumir la responsabilidad de mis acciones y estoy dispuesta a afrontar las consecuencias».
Fuente: todocorazon.net