
Dos generaciones ofrecen en Horizontes latinos miradas muy distintas y complementarias en la ficción y en el documental sobre la memoria política de Chile y los crímenes de la dictadura. Se trata de “Nostalgia de la luz” de Patricio Guzmán y “Postmortem” de Pablo Larrain. La reseña del enviado especial a San Sebastián.
Dos miradas sobre la dictadura chilena
“Post Mortem”, tercer largometraje de ficción del joven Pablo Larrain, cuenta la historia de un oscuro y solitario empleado del servicio forense, enamorado en silencio de su vecina y que va a asistir impotente a los crímenes del golpe militar y a la autopsia del cadáver de Salvador Allende.
El autor de “Tony Manero” reincide con el mismo actor de aquella película, Alfredo Castro, para construir un personaje humano y patético que viene a ser una metáfora sobre la propia sociedad chilena. Con una cierta dosis de humor cáustico, Larrain hace así su propia autopsia del golpe militar y de sus consecuencias. Su guión es de inteligente construcción y da pocos elementos de información al espectador, para que vaya descubriendo poco a poco, cuál es el contexto y cuál la verdadera naturaleza de su protagonista. Una idea fuerte y original, a la que alude el título de la película “Post mortem”. Leer más en rfi