
LUCHA DE CLASES Lourdes Flores (Lulú), llevó las elecciones municipales, que son vecinales, al terreno político e ideológico. Como una manera de aterrorizar al electorado, refiriéndose a un documento del partido “Patria Roja”, indicó que “la lucha de clases es una vieja idea trasnochada que inspira a los movimientos violentistas”. Es decir, para Lourdes, la lucha de clases es anacrónica, que ya no es vigente. Esta concepción de Lulú está fuera de la realidad concreta. ¿Acaso no existen los propietarios de la mina Southern Perú Copper Corporatión y los trabajadores que allí laboran? Ambos, por tener condiciones económicas totalmente desiguales, pertenecen a diferentes clases sociales. Uno que vive en la opulencia y el otro en la pobreza. Uno que quiere enriquecerse, cada vez más, a costa de lo que sea, mientras el otro lucha por que le paguen un salario justo para tener una vida digna. Además, los conflictos sociales, que se vienen dando tanto en el país, como en el mundo entero, por los diversos problemas sociales no resueltos (a esto debemos agregar el problema ambiental), es una muestra de la existencia de fuerzas contrarias en la sociedad (clases sociales) con intereses encontrados, uno con el papel de clase dominante y el otro como clase dominada. Donde la clase dominante emplea la violencia sobre la clase dominada para mantener un determinado “orden social, político y económico”. Solo de esa manera podría conservar sus grandes privilegios. Debemos tener presente, según la teoría marxista, la sociedad, a lo largo del tiempo, siempre estuvo dividido en clases sociales, que se confrontaban (o luchaban) continuamente, pues, tenían intereses contrapuestos por las condiciones económicas diferentes en que vivían. Este enfrentamiento, que llegaba a la violencia, a la larga o a la corta, terminaba siempre en la transformación o conversión de la sociedad en algo nuevo. Por eso, a lo largo de la historia de la humanidad, se han sucedido diferentes modos de sociedad: sociedad primitiva, sociedad esclavista, sociedad feudal y sociedad capitalista. Entonces, decir que la lucha de clases es trasnochada es ir contra la evolución de la sociedad, es poner fin a la historia humana. Mientras exista la desigualdad, la injusticia social, siempre habrá lucha de clase. Es más, el líder aprista, Haya de la Torre, defendió la validez del principio de la lucha de clases. “El término “lucha de clases” corresponde en mi opinión, a una realidad histórica. Todos los que, en una forma u otra, aceptamos la escuela filosófica del materialismo histórico, creemos que la lucha de clases existe”, Haya de la Torre: Libro, “Obras Completas”.Por lo tanto, Lourdes no puede negar la existencia de la “lucha de clases”, teoría que profesa la izquierda. Al hacerlo estaría afirmando que solamente debe existir el pensamiento liberal, como pensamiento único, y que las otras ideologías alternativas, que buscan un mundo justo y solidario, no deben existir por ser obsoletas. Ella no toma en cuenta que la ideología liberal es una ideología vieja y caduca, donde su teoría económica, libre mercado, viene de tumbo en tumbo, principalmente, desde 1929 (crack del 29). La teoría del libre mercado fue creado por Adam Smith en el año 1776. Últimamente pudimos ver como EE.UU y Europa por causa de la crisis financiera casi colapsan. Para salvarse tenía que intervenir el Estado. Entonces, ¿dónde está la teoría que el mercado se regula por sí mismo?
MODERNIDAD Y ATRASO Lourdes Flores señaló que Susana Villarán representa el atraso, el caos, mientras que su propuesta es de la modernidad y el avance. Es decir, según Lourdes, ella representa el progreso y la modernidad que trae el modelo económico neoliberal. En esa línea está también Alan García con su slogan “El Perú Avanza”. Debemos tener en cuenta la “modernidad”, que apuestan ambos personajes, es egoísta y excluyente, que no le interesa para nada la defensa de la vida. Si no preguntémonos, por qué existen en esta “modernidad”, a pesar que el país vive en una bonanza económica, niños que se mueren de hambre, cientos de miles de desempleados que, por ganarse el pan de cada día en la calle, son atropellados por los alcaldes, ancianos que se mueren por no contar dinero para comprar su medicina. A todo esto debemos sumar los valores morales que se vienen degradando aceleradamente, a tal punto, que la corrupción y la violencia delincuencial están jaqueando la estabilidad del país. Sobre el atraso y el caos que representa Susana. Lourdes, dice así, porque Patria Roja se encuentra detrás de la candidata de Fuerza Social. Veamos, Lulú rechaza a Patria Roja porque participa en las movilizaciones populares, para ella eso entrampa el progreso. La postulante del PPC no toma en cuenta que las organizaciones populares luchan en las calles por sus justas reivindicaciones. Es cierto, muchos de los dirigentes de las organizaciones populares son de Patria Roja, pero ellos no están contra del progreso del país, solamente buscan que el crecimiento económico también beneficie a las grandes mayorías, por eso protestan. Por lo visto, la candidata de la derecha, con su posición, quiere “la paz de los cementerios”, que nadie reclame, todos debemos portarnos bonito para no ahuyentar las “inversiones”, que eso trae “progreso”(¡!).El pueblo no rechaza ni la modernidad ni el progreso, todo lo contrario, quiere participar en ella, pero para eso se requiere que los gobernantes apuesten por el desarrollo humano de las grandes mayorías. Es la única manera de que el pueblo entre a la modernidad, en esta era de avance tecnológico (sociedad del conocimiento). Pues, de otra manera, un pueblo sin una educación de calidad, sin una buena alimentación y sin una buena atención en su salud, es un pueblo postergado de la modernidad. Eso hará que el pueblo sea rebelde y aumente su cólera contra este orden social injusto que defiende Lourdes Flores.