Dueño de una inmensa fortuna y un poderío mediático enorme (monopoliza los medios audiovisuales italianos) a los que debe su éxito político, amigo del non santo Bettino Craxi al que dicen le debería su fortuna, y siempre inmerso en la sospecha de haber optado a la política por haber optado la ley de inmunidad que protege a los cinco principales cargos italianos. Silvio Berlusconi “Il Cavaliere”, actual primer ministro de Italia, ahora quiere aprovechar su presencia en la próxima reunión del G-8 a celebrarse durante el mes de enero próximo para proponer la “necesidad” según él de normar la red.
El transfondo de la cuestión estaría el desplazamiento cada vez mayor de la “caja boba” por parte de los usuarios de Internet. Berlusconi ve amenazada su condición de preeminencia en su propia casa y las posibilidades de su expansión fuera de ella. Por tal motivo la ocasión de presidir la próxima reunión del G-8 es el momento perfecto para proteger sus intereses bajo el manto del interés general. Sin duda alguna la estrategia de Berlusconi apuntara hacia equiparar el estado actual del internet con el estado de las finanzas globales que condujo hacia las crisis y enfatizar por ende la necesidad de regular la Internet ¿Pretendera comprarla? Entonces podemos esperar dos cosas; primero la invocación a la libertad para asesinar la libertad y segundo la defensa del estatismo de parte de uno de los mayores representantes del capitalismo salvaje actualmente en existencia. Aunque claro las prácticas empresariales de Berlusconi tienen mas que ver con el uso y abuso de la influencia política que con el capitalismo en su concepción formal.
El primer ministro italiano no es sin embargo el único que se siente amenazado por el potencial contra cultural de la red o como competidor económico. Países como China donde incluso se le equipara sospechosamente como una adicción o Cuba imponen fuertes restricciones al acceso de la Web por parte de la población. Que podemos decir…la red avanza. Esperemos que por más tiempo.