
Vergüenza ajena, fue la que sentí cuando el lunes pasado le pedí rebaja por la lavada de mi auto a un trabajador del Jockey Plaza, quien me ofrecía lavarlo por 10 soles. ¡Monto que me pareció alto!
Ante eso, no pude evitar preguntarle el por qué; entonces el humilde trabajador en su afán por explicarme que no era por propia voluntad que cobraba ese monto me explico que a ellos El Centro Comercial Jockey Plaza les COBRA ¡¡¡¡50 soles diarios!!!!
¡¡¡Aunque no lo crean!!! 50 soles de lunes a viernes. No solo eso, el fin de semana 60 soles por día. Es decir 370 soles SEMANALES. ¡¡¡ESSS DECIRRR y 1,480 soles al MES!!!: por darles EL DERECHO de lavar los autos: Quiere decir que ellos pagan por su derecho a trabajar, un derecho que tienen ganado desde el momento en que vinieron al mundo y que en teoría es inalienable.
Este pago lo tienen que hacer sí o sí; llueva o no. Es decir que en un día de lluvia, en el que quizás no lavan ningún auto: NO GANAN NADA y tienen que abonar al centro comercial esa CUOTA, al más puro estilo de un CUPO (pónganle el sustantivo que mejor convenga).
Realmente no hay derecho que esta empresa lucre con el hambre de esta humilde gente, no entiendo con qué criterio ellos cobran esa cantidad si muy por el contrario estas personas hacen que el prestigioso centro comercial (ya sabemos a costa de que) de un servicio para el bienestar de sus clientes: Que ya buenas ganancias les deja con sus compras en todos sus establecimientos comerciales.
Podríamos entender que quizá por un tema de seguridad se les exija cierto requisitos como antecedentes policiales, carné de sanidad, lo que para ellos ya es un motivo de gasto, y hasta se les cobre una suma por mantenimiento de la zona que usan: Llámese baños, camerinos etc. ¡¡¡Pero que ¡¡¡¡LES COBREN POR TRABAJAR!!!!!, realmente suena película de terror cuyo tema es la explotación del hombre por el hombre.
Mayor fue mi sorpresa e indignación ante la reacción de este humilde hombre, quien al darse cuenta de lo que decía en sus respuestas a las preguntas que yo le hacía y a mi insistencia por corroborar la veracidad, me dijo que todo era VERDAD, pero me suplicó que no se lo vaya a decir a nadie por temor a las represalias...
Realmente desde ese día no he podido quitarme la idea de la cabeza y ni he podido dejar de pensar en este señor, a quien con mucho gusto pagué por sus servicios. Y durante estos días estuve dando vueltas para ver que podía hacer para alzar mi voz de protesta ante esta situación de explotación a la que están sometidas estas personas que nos dan un servicio.
Algo hay que hacer, en principio el primer paso es comunicarlo por que estoy segura que muchos de ustedes, al igual que yo, no tienen idea de que estas cosas pasan en nuestros días; uno ve a los lavadores de autos en el Jockey Plaza y piensa en lo bien que esta empresa hace al dar trabajo a tanta gente, que les permita generarse esos ingresos que necesitan para vivir...
Nada más lejos de la realidad. Bien ahora ya lo sabemos, no es así, y ahora qué hacemos... por mi parte me preocuparé de que este artículo llegue a la gerencia de esta empresa: A ver, ¿qué tienen que decir?