
Todos sabemos el rol que le compitió (a Laura Bozzo) jugar en la década del fujimorato, cuando era parte de los psicosociales cocinados y sazonados en los pasillos del SIN...
Lo acontecido en el Ecuador, como consecuencia de la orden del presidente Correa, de sacar de la teleaudiencia el programa de la periodista Laura Bozzo, pone en debate, hasta que punto un gobernante puede o no inmiscuirse en un medio de comunicación.
Antes de entrar en detalle, es necesario separar la paja del trigo, ya que se puede prestar a malas interpretaciones y tildar de dictador al presidente Correa.
La orden fue impartida a una empresa estatal y no privada.
El presidente Correa, constitucionalmente es el funcionario público de más alto nivel; y Jefe de Estado. Como tal, es el conductor y responsable de los destinos de su Nación y obviamente, tiene todo el derecho del mundo de intervenir y evitar que se propale cualquier programa que sea atentatorio y linde con la desfachatez como los "Talk Show" conducidos por la periodista Bozzo.
Todos sabemos el rol que le compitió jugar en la década del fujimorato, cuando era parte de los psicosociales cocinados y sazonados en los pasillos del SIN e impartidos por Rasputín, para mantener al populorum sumido en la ignorancia, y de esa forma perpetuarse en el poder.
GERARDO CLAVIJO PRECIADO