
Representa manifestaciones de tiempos coloniales, considerado como la danza de los estratos sociales más notables, llamados en quechua los “mishtys”, para homenajear al Divino Niño Jesús, evolucionando como manifestación socio cultural artística con expresiones pluriculturales de triple influjo afro peruano e hispano.
En esta danza bastante elegante, ejecutan los actuantes desplazándose en columna de dos en fondo con singular donaire bailando una clásica chuscada, con fino bastón torneado en una mano; en la otra agitan un pañuelo blanco y grande cuando tengan que cambiar de un lado a otro (derecha e izquierda). Avanzan por las calles ocupando sus dos veredas, cruzando una o varias veces hasta desembocar a las esquinas, donde giran pañuelo en alto, alrededor de la misma al son de la pieza musical más alegre ejecutada por la banda de músicos. Los disfraces corresponden a prendas de caballeros con elegantes ternos de ceremonia color azul, camisa blanca, corbata roja, zapatos finos. Cubre la cabeza un sombrero de tipo colonial denominado ZARA (de Zaragoza-España). Lleva en la mano un bastón enchapado, adornado con cintas anchas y largas de diferentes colores y en la otra un pañuelo grande y blanco; bandas anchas de color rojo con bordados, terminadas en gruesas borlas de hilo de oro, guantes blancos de fina calidad. También portan una máscara de cuero negro con auténticas expresiones de hombres de origen africano, ojos grandes y labios gruesos (getón), llevan en la boca bombillas de plata que les sirve de sorbetes. Acompañan a la cuadrilla los Corochanos (Bufos), vestidos con levita y pantalón color azul, hombreras blancas, guantes blancos, máscara de cuero blanco con adornos y cubriendo la cabeza un sombrero de copa cilíndrica, adornadas con cintas de colores, penacho y una matraca en la mano derecha. El contenido musical integrado por una banda de músicos que entonan melodías regionales con elocuencia, los episodios de una vida que estuvo en opresión y esclavitud ejercida por los españoles y otra pieza musical más alegre para los ratos de adoración. Sadí Dávila B.