
Ayer fui al denominado "pujante" distrito de Villa El Salvador y lo cierto es que llegar a su popular Parque Industrial no fue nada grato. El camino al distrito está caracterizado por la suciedad: desmonte a ambos lados de la pista, pista que en varios tramos está plagada de huecos y baches infames.
Las áreas verdes brillan por su ausencia aunque es comprensible porque anteriormente ese distrito era un inmenso arenal y el agua no es un elemento que sobre en la capital, pero supongo que existen alternativas como la siembra de plantas que no necesiten tanta agua.
Se dice que Villa El Salvador tiene una admirable estructura organizativa y es considerado modelo de organización autogestionaria en el mundo, pero es evidente que falta mucho por hacer.