
Huánuco le debe gran parte de su identidad al aporte de tres de sus hijos. Mariano Dámaso Beraún, catedrático, físico y astrónomo. Mariano Ignacio Prado, héroe del combate del 2 de mayo de 1866 y presidente de la republica en 1867. Daniel Alomía Robles, músico que compuso la melodía El Cóndor Pasa en 1913.
La ciencia, la política y las artes se enriquecieron gracias a la contribución de estos notables peruanos. Acaba de aparecer la novela titulada "Las muertes de Emilio " del periodista huanuqueño Victor Andrés Ponce Alomía.El libro contiene dos historias entrelazadas. La pugna por el control del diario Expreso en el segundo mandato de Alberto Fujimori y la lucha interior del protagonista Emilio para continuar su vocación de literato.
Expreso fue fundado en 1961 por Manuel Mujica Gallo, destacado seguidor de Luis Miguel Sánchez Cerro, con el objetivo de combatir las ideas socialistas y apristas. En 1994, Expreso era disputado por dos bandos. El director Manuel D’ornellas resistía los embates del grupo encabezado por Eduardo Calmell del Solar quien tenía el apoyo de Manolito Ulloa y Jorge Morelli y deseaba vender la línea editorial a Vladimiro Montesinos. Victor Andrés Ponce logra describir esta guerra interna magistralmente. Emilio estudio en el colegio Guadalupe donde hizo dos grandes amigos. Uno de ellos ingresó a la Escuela Militar de Chorrillos y el otro hizo carrera en el senderismo. Quince años después de egresados, Emilio se reencuentra con el militar quien lo abastece de datos que ayudan a su labor como reportero. Empero, su informante no simpatiza con Montesinos y es asesinado por el Servicio de Inteligencia Nacional. El otro camarada llega a ser el brazo derecho de Abimael Guzmán. Se informa que su madre está delicada de salud y la visita dejándole 50 mil dólares para sus gastos. Para ser poeta, Emilio es demasiado correcto. Hipocondríaco, no consume drogas, no bebe, no asiste a fiestas pero tiene dos musas, una condiscípula sanmarquina y una compañera del trabajo. Asimismo, frecuenta a Ismael, un profesor que lo impulsa a no rendirse y continuar en el quehacer creativo. La debilidad del libro está en el tratamiento de las historias de amor de Emilio. Son cursis y ordinarias. Diferente sería si nos cuenta de la relación entre periodismo y burdelería. Otra grave falta es que el autor demuestra su simpatía por el maoismo. Es insólita el capitulo que relata la visita del sanguinario senderista a su madre después de tres lustros. El ritmo de la novela es el de los cafés limeños y el tono narrativo es dramático. Sin embargo, Ponce es genialmente irónico cuando se burla de Manolito, Calmell del Solar y Morelli. En conclusión, " Las muertes de Emilio " es una interesante obra que denuncia la corrupción del montesinismo y desnuda las adversidades y tribulaciones de los artistas.