
A las 12 de la noche en Cuba, venció el plazo que se dieron el Gobierno de Castro y la Iglesia para liberar a los 52 presos políticos del Grupo de los 75 que continúan en la cárcel. 39 han sido liberados en estos cuatro meses aceptando marchar al exilio: los que quedan, no aceptan esa condición.
A las 12 de la noche en Cuba (seis de la mañana en Europa) vencía el plazo establecido en el acuerdo que el Gobierno de Raúl Castro y la Iglesia Católica cubana alcanzaron para liberar a los 52 presos políticos pertenecientes al llamado Grupo de los 75, detenidos en 2003. 39 presos fueron liberados en estos cuatro meses, a condición de que se exiliaran del país, y 13 permanecían encarcelados al negarse a abandonar el país. Las 12 campanas del reloj sonaron, pero las puertas de sus prisiones no se abrieron. Las Damas de Blanco, colectivo que agrupa a los familiares y esposas de los presos, exigieron ayer al Gobierno de Raúl Castro la excarcelación incondicional de esos presos. Laura Pollán, líder del movimiento, aseguró que el Gobierno asumió un compromiso público y que, de no cumplirlo, estaría "engañando a la Iglesia como institución, al Gobierno de España, a la Unión Europea y a toda la comunidad internacional". "Quedaría demostrado que no tienen palabra, que no se puede creer en ellos", sentenció Pollán. Tras un histórico diálogo con el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, Raúl Castro se comprometió con la Iglesia el 7 de julio a liberar a 52 opositores -que quedaban en prisión de 75 condenados en 2003- en un proceso gradual apoyado por España y en un plazo de "máximo cuatro meses". Los 13 presos no salieron, pero el Gobierno cubano si liberó a otros 14 fuera del Grupo de los 75. La mayoría condenados por crímenes relacionados con la violencia, acusados de terrorismo, piratería y otros delitos… Esto ha extrañado a la Iglesia de Cuba...
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