
La cantante barbadense Rihanna construye un santuario al desaparecido ídolo del reggae, el jamaiquino Bob Marley.La intérprete de 22 años ha llenado una enorme habitación de su nueva mansión de Los Ángeles con recuerdos, una pintura gigante del legendario rastafari, candelabros en forma de armas de fuego, y un bar donde poder ir a relajarse.“La habitación de Bob Marley es mi cuarto de descanso, así que tiene incienso ardiendo y hay una pintura de Bob Marley en la pared en blanco y negro, que me encanta. El resto de la habitación va del verde al amarillo y rojo, como la bandera de Jamaica.“Hay una pequeña mesa de café y esos asientos que son como grandes almohadas en el suelo, por lo que no es nada formal. Hay muchos libros de Bob Marley. Él es uno de mis artistas favoritos de todos los tiempos, realmente allanó el camino para todos los demás artistas que querían salir fuera del Caribe”, advirtió. La artista también admitió que siempre escucha sus propias opiniones sin tener en cuenta lo que otros piensen y no admite que nadie le diga lo que tiene que hacer.“Creo que la gente tiene miedo de pasárselo bien, tienen miedo de lo que los otros puedan pesar de ellos. Ese miedo hace que no sean los que realmente son y que no se expresen como ellos quieren realmente."No a todo el mundo le va a gustar tu cabello rojo, pero si te quieres teñir de rojo, hazlo porque tú quieres hacerlo, puedes hacer lo que tú quieras. Eres una estrella de rock. Al final del día, ¿para quién estoy viviendo? Soy yo, dentro de 30 años me gustará mirar atrás y decir: ‘Me lo pasé bien, no fui un títere’”, aseguró al tabloide británico The Sun.
Fuente: Vanguardia