
Vivimos en un mundo globalizado de constantes cambios e innovaciones tecnológicas, en todos lo campos, especialmente en el de la información y el conocimiento, donde sin duda ha tenido un papel importante el Internet, herramienta de mucha utilidad para acortar distancias geográficas y enlazar a los seres humanos. Pero estos adelantos y nuevos descubrimientos también han traído aparejados algunos inconvenientes en la conducta de las personas, especialmente el aislamiento que mella sus relaciones con el demás, incluida claro está su familia, la escuela y la comunidad, como consecuencia de la abundante información de toda índole -sin control- que le llega a través del correo, páginas webs o redes sociales En este modelo de sociedad en la que se vive de prisa y se entra a una competencia severa en el campo laboral, los centros educativos e institutos superiores se han esmerado en formar a sus alumnos para que sean en el futuro buenos técnicos y profesionales, y más de las veces no tan buenos ciudadanos. La eliminación de cursos que tenían que ver con la exaltación de los principios y valores éticos y morales, la vida en democracia, el amor a la Patria, el respeto por las ideas de los demás y el interés por el bien común, han traído como consecuencia que muchas veces el niño y el joven se muestren indiferentes por la suerte que corran los demás, y entre ellos los que menos tienen. Aparentemente, importa más el deseo de salir adelante a cualquier precio. Nuestra Asociación Internacional ha prestado mucha atención a la situación a la que se ven expuestos tanto la niñez como la juventud, y en sus programas busca siempre exaltar principios y valores éticos y morales e inculcarles el valor, significado y tradición de servir. Es una forma indirecta -creo yo- de orientar a la juventud a retribuir a la sociedad los beneficios que ha podido recibir de esta, y volcar la filantropía de su tiempo a favor del que menos tiene. Todo esto, como siempre lo he manifestado, respetando al joven sin forzarlo a que se convierta en el más corto plazo en una imagen tradicional del adulto y más bien abriéndole las puertas de nuestros programas juveniles, para que comparta experiencias con otras personas de su edad o generación , en un sano ejercicio de la libertad y responsabilidad. Sin duda, es otra forma de lograr un Crecimiento en Marcha. Federico Nakachi MorimotoEx Gobernador Distrito H-4(PERU) Asesor Nacional Programas Juveniles Distrito Múltiple Distrito H (PERU) informes@clubdeleonesperuh4.com www.clubdeleonesperuh4.com