
Protejamos nuestra tierraPor Abel Cruz Gutiérrez (*)
El paciente está grave. Los síntomas son muchos. Tiene el aliento fétido, le han encontrado toxinas en los fluidos corporales, su temperatura es muy alta y no hay forma de bajársela... Al atacar unos síntomas, aparecen otros en diversas partes del cuerpo. Si fuese un paciente común y corriente, los médicos dirían que se trata de un enfermo crónico en fase Terminal y, no sabiendo qué más hacer por él, se limitarían a prestarle cuidados paliativos hasta que le sobreviniera la muerte. Pero no hablamos de un ser humano, sino de nuestro hogar, la Tierra. La situación descrita ilustra muy bien lo que le está sucediendo. La degradación del ambiente debida a la actitud adoptada por los humanos hacia la naturaleza durante los últimos tiempos, en el sentido de que en su actuación tenía licencia para explotar los recursos naturales con una total indiferencia ante todo lo que no repercutiera en beneficio directo del hombre, ha dado lugar a uno de los problemas capitales que la Humanidad tiene planteados en la actualidad, la contaminación. Perú unos de los países más privilegiados en recursos hídricos, que está dividido en más de 90 pisos ecológicos distribuidos en 8 ecoregiones, con su rico amazonas y su majestuoso lago Titicaca, sus 200 millas de mar, divididas en (costa sierra selva) "la situación de los ríos, del mar, de los manglares y bosques” está empezando a ser critica, muchos informes dan cuenta de la gravedad que ocasionara mañana más tarde, informes que simbolizan la crisis hídrica, que el "Movimiento Peruanos Sin Agua viene denunciando desde hace 5 años atrás, pero cuyas advertencias han sido ignoradas". Los responsables son los gobernantes de turno (desde las autoridades locales, regionales y nacionales) debemos proteger más eficazmente el flujo natural de los ríos y la distribución y uso del agua, con el fin de salvaguardar los hábitats y los medios de vida de grandes poblaciones humanas. Perú tiene tres grandes cuencas hidrográficas. La primera comprende alrededor de 50 ríos que nacen en La Sierra y descienden hacia la región de La Costa; la segunda, al río Amazonas y sus afluentes en la región de La Selva; la tercera comprende a la cuenca del lago Titicaca, que Perú comparte con Bolivia, Los ríos Napo, Tigre y Pastaza nacen en Ecuador y se internan en Perú; el Napo desemboca directamente en el río Amazonas y los otros dos son afluentes del río Marañón. La frontera entre Perú y Colombia está delimitada por el río Putumayo. Pero la sobre explotación intensiva de los recursos naturales y el desarrollo de grandes concentraciones industriales y urbanas en determinadas zonas, son fenómenos que, por incontrolados, han dado lugar a la saturación de la capacidad asimiladora y regeneradora de la Naturaleza y pueden llevar a perturbaciones irreversibles del equilibrio ecológico general, cuyas consecuencias a largo plazo no son fácilmente previsibles, podemos ver en toda la costa peruana de nuestro país, ya están habiendo conflictos, entre un pueblo y otro, quienes los provocan estos desastres, nosotros mismos. Afectando directamente a los recursos naturales básicos: el aire, los suelos y el agua, como podemos apreciar en la capital limeña, las alteraciones ambientales son innumerables, existe una nube gris en el cielo, todo esto producto del parque automotor con vehículos chatarra, producen, el smog, el efecto invernadero, la lluvia ácida, la destrucción de la capa de ozono, la eutrofización de las aguas o las mareas negras. Describir calamidades no es agradable, ni para el que las cuenta, ni para el que las escucha, pero únicamente la información y la concientización puede corregir situaciones equivocadas y mitigar sus consecuencias. Como es bien conocido en los últimos 150 años, el planeta ha cambiado la estructura natural de su atmósfera y su hidrosfera más que en todo el tiempo, millones de años, que tiene de existencia. Por esta razón la adecuada protección y conservación del ambiente representa uno de los retos más importantes a los que se enfrenta la humanidad. Es evidente que se necesitan cambios drásticos y normas muy estrictas si se quiere conservar la calidad de vida en el planeta. Como miembros de la sociedad debemos participar en forma activa en la creación de leyes y reglamentos que tengan un impacto benéfico para el ambiente, nuestra salud y la economía. Es importante señalar que las soluciones al problema de la contaminación están más cerca de lo que uno cree, ya que es posible en nuestra vida cotidiana contribuir con actividades sencillas a mejorar nuestro entorno, como por ejemplo, consumir productos no contaminantes, disminuir el uso del automóvil, separar los desechos reciclables en el hogar, crear espacios verdes, plantar árboles, no destruirlos, entre otras medidas. Es precisamente aquí donde se manifiesta en forma más categórica el hecho de pensar globalmente, pero actuar localmente, cambiemos de actitudes. (*) Presidente del Movimiento Peruanos Sin Agua. /