El director chino de Lu Chuan posa tras ganar la Concha de Oro por su película "City of Life and Death". Foto: Reuters
Un merecido galardón para esta superproducción china en blanco y negro “The city of life and death”, que con rigor documental, sólido guión y conseguida emoción transforma en ficción la terrible historia del genocidio de Nainjin, uno de los crímenes de guerra mas abyectos de la segunda guerra mundial.Pese a su inevitable mensaje nacionalista, la cinta evita un tratamiento maniqueo y alterna el punto de vista de los chinos y sus diferentes niveles de resistencia o colaboración con el vencedor y el punto de vista de un militar japonés arrepentido. Esta fue sin duda la película más celebrada por la crítica internacional en el festival. La fuerza de sus imágenes y de su realización no ha dejado insensible al jurado internacional.La argentina “El secreto de sus ojos” se queda sin premioDecepción pues en la prensa española que había apostado por la producción hispano argentina de Juan José Campaniella, “El secreto de sus ojos”, que se encuentra ausente del Palmarés.El cine español está en cambio triplemente galardonado con el premio al mejor director para Javier Rebollo por “La mujer sin piano”, un gran bravo por esta opción del jurado internacional. Y con los premios de mejor actriz para la siempre brillante Lola Dueñas y para Pablo Pineda, actor con síndrome de Down, por la película “Yo también” codirigida por Alvaro Pastor y Antonio Naharro.El premio al mejor guión ha sido para la película australiana “Blessed” de Anna Kokkinos, y el premio especial del jurado para la francesa ”El refugio” de François Ozon.“Gigante”, mejor película latinoamericanaEl premio de Horizontes Latinos tal como lo habíamos pronosticado fue a parar a “Gigante” excelente comedia agridulce uruguaya de Adrian Biniez. Una mención especial fue también para la película argentina « Francia » del uruguayo Israel Adrián Caetano.El premio de nuevos realizadores fue para la película belga “Le jour où Dieu est parti en voyage” de Philippe Van Leeuw.Por el enviado especial de RFI a San Sebastián, Julio Feo.Fuente: RFI