
Recientemente un grupo de jóvenes hemos concluido los estudios universitarios, en estos momentos nuestra preocupación es la obtención de la licencia profesional. Son nuevas responsabilidades las que estamos asumiendo y los retos son cada día más crecientes por el interés que tenemos en servir y apoyar con nuestros esfuerzos a la construcción de una sociedad que se acreciente en libertad y dignidad humana alejándose progresivamente de las crueldades del libre mercado, que reduce al ser humano a objetos de cambio.Esta visión nos lleva a reflexionar sobre el rol de la Universidad frente al proceso de globalización y del desarrollo humano. Hoy quiero recordar algunos pasajes que manifestaba en mi discurso de graduación para luego complementarlo. “Los exhorto compañeros a seguir estrechando nuestros lazos profesionales para hacer sinergia y crear un nuevo ambiente socio-jurídico, donde el abogado pueda expresar su personalidad sin someterse a las censuras del ejercicio del poder imperante.Los exhorto a crear un ambiente donde la libertad y la justicia no sean palabras abstractas, sino que se manifiesten concretamente en el trabajo y la vida diaria. Cada abogado debe ser único, y no uno entre muchos. No nos convirtamos en hombres prácticos, ni en aquellos que usan anteojeras para no ver el contexto, ni el ciénago en que se están moviendo.Seamos profesionales que demos soluciones legítimas y no simples reformas judiciales, que no extirpan los problemas ni los delitos, sino que simplemente lo cubren para que sigan corrompiendo. Estamos egresando en momentos de crisis de principios, ideales y valores de parte del gobierno y de los poderes públicos, de las instituciones empresariales y algunas de la civilidad. Es el momento de poner a prueba nuestros conceptos de ética, transparencia y honestidad profesional. Desde ya nos comprometemos a trabajar sobre fronteras del conocimiento como para iniciar una reconceptualizacion de las funciones y filosofía de las ciencias jurídicas que responda al reto de la grandeza humana y el desarrollo de nuestra patria.Respetamos la formación práctica y teórica de los abogados y Estudios jurídicos avezados y veteranos en la defensa del actual estado de derecho, pero creo oportuno tomar distancia conceptual. Somos la juventud que miramos la estructura del derecho con perspectivas diferente, no creemos en la mismidad: Creemos firmemente en la libertad y la justicia como valores indesligables. No son valores independientes uno de otro. Concebimos la libertad como la dimensión esencial de la justicia.La libertad solo puede existir en condiciones de justicia. No hay libertad sin justicia, ni hay justicia sin libertad. Este binomio visto en el contexto de unión y solidaridad social harán de nuestra carrera profesional, la carrera más digna y menos expuestas a los adagios:Hecha la ley, hecha la trampa, ni que el abogado es capaz de defender al mismo diablo, ni que la corrupción, los desfalcos del tesoro publico, los latrocinios se tapan y borran con un buen abogado o estudio de abogados avezados.Al bien hacer del derecho de los abogados avezados, le opondremos nuestra peculiaridad de justicia libertaria, crecimiento y dignidad humana, ética y honestidad.Reitero el agradecimiento a nuestra Universidad, pero a la vez invoco propiciar con más ahínco la investigación.La unidad Docencia -Investigación es el camino a una reconceptualización de las ciencias jurídicas como respuesta a los desafíos y humanización creciente del presente siglo XXI.No hay autentica docencia sin investigación, ni legitima investigación sin docencia.Lamentablemente el sistema universitario peruano ha separado la teoría de la práctica, el cuerpo del alma. No se ha tomado en cuenta que el pensar y actuar, es una unidad, y no una dicotomía, ni una dislexia.El sistema universitario debe eludir el memorismo puramente repetitivo, de recitar a la letra los artículos de las Leyes. Debe orientarse la enseñanza universitaria a retener no la letra de las leyes, sino construcciones o relaciones propias de los temas jurídicos.No he sido tan breve, ni tan jurídico como quería, solo algo imaginativo acorde con los tiempos que nos toca vivir…, como decía Albert Einstein, “en los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento”.Emprender un nuevo camino del derecho no es ciertamente un camino de flores, pero creo que es el camino mas fructífero y el más grato de todos.Hoy complemento el discurso de graduación con las siguientes reflexiones:Que puede hacer la universidad en defensa de los valores humanista de nuestra sociedad... Ortega y Gasset definía “La Universidad es vivir desde la ciencia”, hoy habría que añadir “vivir desde la ciencia y para la sociedad”.Vivimos en una sociedad que tiende a dividirse en dos frentes: el que disfruta de la globalización y el que padece y sufre la globalización; los pobres, excluidos y los marginados. La globalización sitúa a la humanidad frente al dilema de seguir trabajando para construir un mundo feliz para unos pocos o luchar por un mundo mejor para todos.El proceso de humanización por tanto tiene que superar con inteligencia, honestidad y transparencia estas cuatro cuestiones distintivas de la globalización:-El impacto de la globalización en la solidaridad.-La mundialización de las redes del crimen.-La cultura del mercado y su acción amenazadora para la identidad cultural y la cohesión social, y-La economía política de la inseguridad laboral, que ha minado el poco poder que les quedaba a los trabajadores.Toda la universidad y todos en la universidad pueden contribuir a la urgente respuesta de los problemas de la globalización. La universidad necesita una agenda que encienda entusiasmo, en los profesores y alumnos y que conecte con la agenda de la misma sociedad y con la solución de sus problemas. Una esplendida agenda es humanizar y enriquecer éticamente la globalización. Un presidente de una Comisión del Senado USA preguntó a un investigador universitario en qué podría contribuir su proyecto, aparentemente poco práctico de investigación social, a la defensa de los EEUU: “En nada, señor, sino en hacer a esta nación mas digna de ser defendida”.