
El año 2008 está próximo a terminar. Es tiempo de volver la vista atrás para ver el trecho del camino que hemos recorrido; hacer un alto en nuestras vidas para evaluar cuanto de lo hecho ha tenido significación en nuestras metas y objetivos personales.
Si trasladamos esta forma de ver las cosas al plano institucional, tendríamos que mostrarnos muy contentos por todo el beneficio que hayamos podido hacer en favor de la humanidad; pero a la vez, no podremos negar que tendremos la sensación de que no hemos hecho todo lo que hubiésemos deseado. Pues son tantas las necesidades existentes en este mundo, que nuestra labor de servicio resulta pequeña frente a la magnitud de las mismas. Esta evaluación, sin embargo, nos impulsa a no cesar en nuestro empeño de contribuir a que el mundo se humanice, a redoblar nuestros esfuerzos en cada uno de nuestros Clubes para fortalecer a nuestro Movimiento Internacional y a su brazo bienhechor: la Fundación LCIF. Además de los buenos deseos, que se suele compartir cuando se inicia un año nuevo, queremos unir la palabra a la acción, empezando por unir -valga la redundancia- nuestras voluntades y orientarlas en acciones concretas a favor de los que menos tienen. Pero estos sentimientos, sin duda, pasan primero por estrechar aún más los lazos de unión que nos vinculan, siguiendo ese viejo adagio que reza: "… la caridad empieza por casa...", superando cualquier pequeña diferencia que pudiera surgir entre nosotros, por distintas formas de opinión, aunque no de acción. El 2009, todos los analistas coinciden, que será muy duro por los efectos de la crisis internacional y la recesión, de los cuales, ya han sido presa, los países desarrollados más importantes. Esta, sin duda, terminará por afectarnos, generando muchas más necesidades de servicios, y exigiendo y comprometiendo, de alguna manera, un mayor esfuerzo de nuestra parte. Pero también el año venidero, será un período de retos, pruebas y también de oportunidades, que no hemos de dejar pasar por alto, a fin de cumplir con nuestra misión de servicio. Tenemos pues ahora, más que nunca, la posibilidad de servir a los demás y de lograr que cada vez un mayor número de personas, especialmente las más necesitadas, puedan hacer realidad un milagro en sus vidas: ¡Un Feliz Año para todos, especialmente a nuestros hermanos Leones! Son los deseos de: Federico Nakachi Morimoto Ex Gobernador Distrito H-4(PERU) Asesor Programa Lions Quest Distrito H-4(PERU) www.clubdeleonesperuh4.com informes@clubdeleonesperuh4.com