
Con rebajas espectaculares, la furia de gastar se inició como todos los años con el 'Black Friday' o 'Viernes negro', así llamado porque los comercios pasan a menudo en un solo día del 'rojo' de las pérdidas al 'negro' de las ganancias.
Se esperan 138 millones de clientes en las tiendas, más que el año pasado, y los expertos de la Asociación estadounidense de distribución (NRF) aseguran que cada familia gastará de media 690 dólares, o sea, diez más que en 2009.
Para atraer al cliente en medio de una economía que para casi todos sigue deprimida, los comercios abren de madrugada. Lanzan rebajas espectaculares para los trasnochadores del consumo, apenas digerido el pavo de 'Thanksgiving'.
El presidente del distribuidor de juguetes Toy'R'us, Jerry Storch, anticipa que los estadounidenses van a comprar menos regalos este año, pero que gastarán más, adquiriendo artículos más caros.
"Probablemente, voy a comprar un poco menos que en años anteriores", cuenta Angie Owens, de 45 años, frente a la tienda Bloomingdale's. "Pero este año, también busco buenas ofertas, y por ahora no me está yendo mal". Owens llegó desde Baltimore y tiene su propia estrategia: comenzó a la medianoche anterior en las tiendas que estaban abiertas a esa hora, después se fue a dormir y se levantó para seguir el viernes a las siete de la mañana.
Los escaparates de Bloomingdale's en la avenida Lexington tienen una decoración serena, que contrasta con el despliegue de colores más agresivo de otros años. En pantallas planas dispuestas como cuadros, las imágenes muestran una suave nieve caer sobre fondo azul profundo y aparece en blanco la palabra 'paz'.
Unas pocas manzanas más lejos, en Central Park, de la tienda Apple sale un torrente de turistas y habitantes locales. Arturo Aguilar, un mexicano de Puebla de 28 años que vive en Nueva York, cuenta su propio 'Black Friday'. "Para decir la verdad, nos perdimos las mejores oportunidades", dice. Llegó a las siete y media de la mañana: en la mayoría de las tiendas, las gangas ya habían volado. En Target (electrónica) "había por ejemplo rebajas del 50% para un artículo, pero sólo para los cinco primeros. Apple tiene rebajas generales sobre un artículo determinado y no limitado a una cierta cantidad".
A tres manzanas, en la Quinta Avenida, la tienda de rebajas Forever 21 vende botas por 12 dólares, vaqueros por 7, bufandas por 5 y faldas por 4. Pero en las tiendas de marcas caras es otro cantar. Yohanna Kronfle, una rubia de 23 años, se ríe a la entrada de Bergdorf Goodman. Sus bolsas delatan un periplo iniciado a las cinco de la mañana: Gap, Banana Republic, Zara, Armani, y dice que se va para Macy's. "Pensé que las ofertas iban a ser mejores", lamenta. "Pensé que sería tipo 50% de rebaja en todo, pero había dos artículos con 50% y nada para el resto. Hay un poco de falsa publicidad en esto del 'Black Friday'".
Macy's también abrió a las cuatro de la mañana y la decoración ya es totalmente navideña. Cristóbal González, de 25 años y su padre tocayo visitan desde México, con hermana y esposa. Llegaron a las 4 de la mañana y se separaron en dos grupos: las mujeres por un lado y los varones por otro. A las 10, ya tenían una enorme maleta llena de compras: abrigos, pantalones, camisas, ropa interior. "Tenemos un presupuesto de unos 3.000 o 4.000 dólares. Mi madre y hermana llegaron con una valija vacía igual de grande. Aquí, todo es mucho más barato que en México y hay más para elegir", comenta.
En las afueras, el 'Black Friday' es a veces más agitado y se agolpan muchedumbres de madrugada frente a centros comerciales con promociones de electrodomésticos mucho más espectaculares que en Manhattan.
En 2008, la desesperación por comprar provocó incluso una estampida en una tienda Wal-Mart de Long Island y un empleado murió aplastado por los clientes.
Fuente: yahoo.es