
A diferencia de otros años en que Taiwán buscaba ser miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), este año este país isleño se esfuerza por unirse a las organizaciones especializadas de la ONU. Como eje principal de su diplomacia conyuntural, Taiwán busca activamente participar de forma significativa en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).En años anteriores, China continental ha estado bloqueando los esfuerzos de Taiwán para participar en las Naciones Unidas, aduciendo que ésta no es una nación independiente y soberana, sino una provincia de China.Desde 1993, la República de China inició una campaña para procurar ser admitida a la ONU, ganando un alto grado de visibilidad a nivel internacional. Los representantes de sus aliados diplomáticos aprovecharon las sesiones de la Asamblea General para expresar su apoyo hacia los esfuerzos de Taiwán, pero la declaración de Beijing en el sentido de que Taiwán es parte de China y su presión sobre otros países miembros han prevalecido sobre todos los criterios.Ese infructuoso empeño ha profundizado la frustración del pueblo taiwanés, aumentado la tensión entre los dos lados del Estrecho de Taiwán y ha fracasado en tratar de ganarse la simpatía de la comunidad internacional.Para cambiar la actual situación, el Gobierno de Taiwán ha adoptado una estrategia más flexible y pragmática este año, con el deseo de que ésta sea beneficiosa tanto a Taiwán como a China y al mundo.Al asumir al poder en mayo del año pasado, el presidente Ma Ying-jeou anunció que la República de China en Taiwan adoptaría una política de diplomacia pragmática. El nuevo enfoque diplomático hace hincapié en metas que tienen menos posibilidades de antagonizar con la postura de China continental.En mayo pasado, el presidente Ma señaló que el ingreso de Taiwan en la Asamblea Mundial de la Salud como observadora, bajo el nombre de “Chinese-Taipei”, fue una exitosa consecuencia de la nueva política.La decisión de seleccionar el CMNUCC y la OACI como objetivos para la presente campaña en la ONU se tomó tras una cuidadosa evaluación por parte del Gobierno. Debido a que el cambio climático tiene un grave impacto en el entorno de todo el género humano, Taiwán debe dar suma prioridad a esta realidad y procurar unirse al esfuerzo conjunto de toda la comunidad internacional para encontrar soluciones prácticas tendientes a reducir tal amenaza. Por otro lado, los problemas relacionados con el cambio climático también influyen en gran medida en el desarrollo sostenible de la isla.En cuanto a la OACI, la seguridad aeronáutica y la comodidad en términos de transporte aéreo favorecen a la actual política de distensión a través del Estrecho de Taiwán y constituyen un beneficio conjunto para el pueblo en ambos lados del mismo. Por esa razón, es un asunto prioritario que Taiwán obtenga una participación significativa y directa en el ente regulador mundial de la aviación civil.Taiwán alberga la esperanza de contar con el apoyo mundial para cumplir de esta manera su intenso deseo de contribuir a la cooperación y desarrollo internacionales.