
Cohen falleció el domingo mientras dormía, dijo su hijo Paul a la AFP.
Samuel Cohen defendió su bomba -fabricada tras recibir la luz verde del presidente estadounidense Ronald Reagan durante la Guerra Fría y luego desmantelada- hasta sus últimos días. Es "el arma más sana y moral", afirmaba. "Es la única arma nuclear de la historia que tiene sentido", ya que "cuando la guerra se termina, el mundo sigue estando intacto", dijo Cohen al diario The New York Times poco antes de su muerte.
La bomba emite partículas diminutas que atraviesan muros, blindajes y otras barreras físicas y destruye las células, matando rápidamente a los seres vivos.
Fuente: yahoo.es