
La heredera de L´Oreal y su hija anunciaron su reconciliación. Atrás queda un conflicto de tres años que involucra a una de las grandes fortunas de Francia y un escándalo político. Una saga que incluye fotógrafos cazafortunas, ministros cuestionados, tráfico de influencias, escuchas ilegales y evasión de impuestos.
Fue el escándalo político-financiero del verano y sólo el bochorno de la selección francesa en el Mundial de Sudáfrica le hizo sombra. Liliane y Françoise, madre e hija, se han “acercado”, y abandonaron todas las disputas judiciales que han perturbado su vida familiar”, afirmaron en un comunicado conjunto que fue difundió este lunes en París. Luego de tres años, finalmente, el acuerdo, del que sólo trascendió que fue resuelto en términos personales y confidenciales.
Otro de los protagonistas del escándalo, François Banier –el fotógrafo que había sido acusado de manipulación y “abuso de confianza” por haber sido el eventual feliz depositario de una donación de casi mil millones de euros- también parece haber encontrado la paz. La hija de Bettencourt -quien lo acusaba- y el fotógrafo firmaron un acuerdo que pone también fin a sus diferendos judiciales.
El abogado de la heredera de L´Oreal se felicitó de los acuerdos alcanzados: “Ahora, la señora Bettecourt será libre de cualquier traba. También explicó que el fotógrafo y Patrice de Maestre -el administrador de la fortuna- ya no serán parte del entorno de su clienta...
Leer más sobre esta importante noticia en rfi