
Juan Carlos Eguren, congresista por Unidad Nacional
El 2008 será recordado no sólo por la crisis financiera internacional que afecta a la mayoría de países sino también por el elevado costo de los productos de primera necesidad y sobre todo cuando los precios internacionales del maíz, trigo y soya, materias primas para elaborar los alimentos, han sufrido una significativa reducción en sus precios.
Por ello conviene preguntar ¿por qué no bajan los precios de los productos de la canasta familiar? Corresponde al Ejecutivo a través del Indecopi adoptar las acciones necesarias para evitar o, en su defecto, sancionar drásticamente las prácticas monopólicas y oligopólicas de concertación de precios por parte de la industria alimentaria a fin de rebajar el precio de alimentos. Si las empresas del rubro de alimentos no trasladan al mercado local la caída internacional en el precio de algunos productos, el Poder Ejecutivo debe implementar severas sanciones a quienes abusen del mercado. La magnitud de la caída de los precios de los commodities alimentarios, como el aceite de soya y el trigo, que se produjo a mediados del año pasado, no se refleja en la misma proporción en menores precios al consumidor final en los mercados. En junio último, la tonelada métrica del maíz costaba en el mercado internacional 257.4 dólares y en noviembre este precio cayó a 133.1 dólares; sin embargo las amas de casa siguen comprando el pollo a precios excesivos. Igual sucede con el trigo que en marzo pasado costaba 406 dólares la tonelada métrica, mientras que en noviembre el mismo producto costaba 194.1 dólares. La soya alcanzó un pico de 1,330.50 dólares por tonelada métrica en julio y bajó a 696.30 dólares en noviembre. Sin embargo, seguimos comprando el pan, fideos y aceite a precios altísimos y por ello reclamamos una acción más decidida para procurar una baja en los precios de los alimentos al consumidor final. No existe ninguna excusa por parte del sector privado para retrasar la reducción en el precio de algunos alimentos. Incluso, desde este mes el precio de la gasolina disminuirá en 1.50 nuevos soles por galón, por la caída mundial del petróleo y es momento que la población perciba una clara disminución de precios. Al respecto, creemos que la rebaja anunciada por el Presidente (Alan) García resulta insuficiente si tenemos en cuenta que el barril de petróleo ha bajado de unos 140 dólares a 40 dólares en el mercado internacional. Creemos que los combustibles deberían bajar cuatro soles y ello traería consigo una importante rebaja en el precio de la energía eléctrica, en el valor de los pasajes de transporte público y fletes de carga lo cual se reflejaría en la reducción de costos de la canasta familiar Fuente:Expreso