
Los relatos navideños evocan la búsqueda infructuosa de María y José de un techo que los cobijase en la noche de Belén y cómo acabaron refugiándose en un establo donde nació Jesús, el Mesías, en la cama más pobre que pudiera imaginarse.
La tragedia se repite una y otra vez. En el país más pobre del continente americano un millón y medio de personas carecen todavía de techo tras 11 meses en carpa y dos meses bajo la amenaza del cólera.
Un informe del diario haitiano Le Nouvelliste describe el estado de ánimo con el cual reciben la Navidad. Se muestran muy ácidos en sus críticas al gobierno que, dicen no ha hecho nada para mejorar sus condiciones de vida al acercarse las fiestas de fin de año.
"Hay días en los cuales francamente me hubiera gustado estar entre los que murieron en el terremoto -dice Paulette, una mujer de 40 años- pero cuando miro a mis tres hijos jugar y hacerse bromas, me repongo rápidamente porque de mi supervivencia depende su porvenir".
Para los residentes en los campamentos este año no habrá reencuentros familiares, arbolitos de Navidad o intercambio de regalos. Será una de las navidades más precarias de sus vidas.
"No puedo habar de Navidad este año -sigue diciendo Paulette. Sobre todo porque 11 meses después de la catástrofe, los responsables no se muestran a la altura de sus tareas. Ahora viene la epidemia del cólera".
No pasa día sin que haya al menos un muerto por esa enfermedad en el campamento Delmas 33 donde ella vive junto a otras 30 mil personas. "Rezo todos los días para que el buen Dios proteja a mis niños".
"Nadie ha venido a vernos, ni el gobierno ni las ONG", es la queja de los damnificados en el Champ de Mars, otro campamento de sin techo. "No habrá Navidad para nosotros este año".
Uno de los asentamientos se encuentra al borde de la ruta y los que lo habitan están expuestos constantemente al riesgo de accidentes. "No vengan a hablarnos de Navidad, tráigannos mejor algo para comer", le dicen a Robenson Geffrard, el reportero de Le Nouvelliste.
Pese a todo, en algunos campamentos, se vienen organizando para esta velada especial.
Dieudonné Auguste, uno de los encargados del Delmas 33 lo explica: "No podemos decir que vamos a festejar, pero tampoco podemos dejar pasar la fecha sin hacer nada, aunque las autoridades no nos presten atención; los jóvenes se han organizado para presentar representaciones teatrales, canciones, bromas... para pasar el tiempo".
También en Champ de Mars habrá actividades esta noche.
"En todo caso, Navidad bajo las carpas, sigue siendo Navidad", concluye Geffrard.
Fuente: infobae