
No se sabe si fue por su elegancia y rostro angelical, por su frescura en la pantalla o por su sangre aristocrática, lo cierto es que Audrey Hepburn, tras una infancia pobre de afecto en la que el hambre también estuvo presente, como en un cuento de hadas, se convirtió en una princesa de Hollywood. Tenía talento, gracia y encanto personal. "Audrey es un icono, está por encima de las modas. Su imagen es tan moderna y fresca como en los años 60", dice en una entrevista con la Agencia EFE el escritor, periodista y editor Juan Tejero, autor de Audrey Hepburn, una princesa en la corte de Hollywood (T&B Editores).
Aunque su vida sentimental ha sido objeto de muchas biografías no autorizadas, este libro presta más atención a los entresijos profesionales y a la infancia de la actriz que a su vida amorosa. "Vivió una niñez difícil, pero tras su éxito disfrutó de una vida tranquila y discreta, ajena a los escándalos y episodios morbosos", explica Tejero.
Nacida en el seno de una familia aristocrática en Bélgica, a Audrey Hepburn nunca le gustó hablar de su infancia, un periodo de su vida muy pobre de afecto y que siempre fue tabú. "El abandono de su padre, fue el mayor trauma de su vida", asegura el escritor. La joven actriz deslumbró en Brodway con Gigi, papel que la convirtió en la más prometedora de las estrellas de la Paramount. Y así se convirtió de cenicienta en princesa. "Era una actriz completa, muy dúctil, capaz de tocar varios géneros", afirma Tejero.
En un principio con filmes como Vacaciones en Roma o Sabrina corrió el peligro de encasillarse como una actriz de comedia romántica, pero tras Historia de una monja, Hepburn demostró que era capaz de hacer papeles dramáticos. Podría haber sido una estrella más grande, pero se retiró a una edad muy temprana. "Para ella era más importante su vida familiar que su carrera", añade el autor. Aunque sufrió varios abortos, Hepburn tuvo dos hijos y prestó su imagen para ayudar a niños somalíes como embajadora de Unicef. Sin embargo, pese a su dos matrimonios, el segundo con el cirujano Adrea Dotti, Audrey no tuvo suerte en el amor. "Creo que amó más de lo que la quisieron", concluye Tejero.
Fuente: hola