
Un reciente informe reveló que una de cada cinco parturientas en la Maternidad de Lima tiene de 10 a 19 años. Todas las semanas, observamos atónitos que bebes con días de nacidos son abandonados en plena vía pública.Estos hechos demuestran que la política de población que ejecutan las regiones, los municipios y los ministerios de salud y educación son ineficientes. Las niñas y adolescentes de los sectores populares no se informan de los diferentes usos de anticoncepción.La cantidad de púberes gestantes de hogares con ingresos altos es insignificante. Ello se debe a que reciben educación sexual y practican las diferentes formas de planificación familiar, incluso utilizan la píldora del dia siguiente. No obstante, en el caso de producirse una preñez tienen la posibilidad de acudir a ginecólogos que laboran en los distritos de San Borja, San Isidro y Miraflores. Estos galenos practican la operación de interrupción de la gestación cobrando honorarios de 700 a 1000 soles.El aborto en el Perú es una cruda realidad. Para las adolescentes con recursos se realiza en centros de salud privados y con todas las garantías de atención profesional. Para las niñas pobres, se realiza en lugares sin condiciones higiénicas y son practicados por aficionados inescrupulosos que con frecuencia provocan la muerte de la gestante.Un argumento en favor de la descriminalización es de que el número de denuncias sobre casos de aborto es mínima debido a que la sociedad no lo considera delito.La maternidad infantil es un problema social. El Estado no puede seguir rehuyendo al combate de este flagelo. ¿Cuál es la razón que impide a niñas y adolescentes de cualquier condición social practicarse un aborto en hospitales? El código penal sanciona con prisión a quien realiza la intervención quirúrgica y a la paciente.Actualmente, el Congreso está debatiendo un proyecto de ley que ordena la despenalización del aborto. Saludamos la valiente posición de las legisladoras Lourdes Alcorta, Luisa Cuculiza e Hilda Guevara.La nota desagradable de esta polémica la pusieron los congresistas que se irrogan la representación de Dios, cuando ni siquiera han pisado una facultad de Teología. Estos blasfemos solo exponen ideas machistas disfrazadas de cucufateríaEn todos los países desarrollados el aborto es legal. En Italia, país que alberga al santo padre Benedicto XVI, el aborto es legal desde 1978. El Perú puede seguir a Uruguay siendo pioneros en América Latina en despenalizar el aborto. Sería una resolución justa ante el clamor popular. Disminuirían drásticamente los embarazos no deseados y los bebes abandonados. Desaparecerían las niñas madres. Reinaría la libertad de decidir cuántos hijos podemos criar y educar.