
Ayer fuimos testigos de la complicidad que Tamara Falcó y su novio, el italiano Tommaso Musini, han derrochado durante su estancia en las idílicas montañas de St. Moritz, en Suiza. Sin embargo, como "todo lo bueno se acaba", la hija de Isabel Preysler ha tenido que regresar a su vida normal y poner punto y final a sus vacaciones navideñas.
Luciendo un elegante abrigo de piel, Tamara ha aterrizado en el Aeropuerto Madrid-Barajas procedente de la exclusiva estación alpina y su rostro no ha podido negar la evidencia, está más contenta y feliz que nunca y por eso no ha dejado de sonreír ni un momento. Sin duda, estas han sido las Navidades más especiales para la pareja ya que son las primeras que pasan juntos y demuestran que su relación va viento en popa.
Fuente. Hola