
En entrevista con Panorama, Gianfranco Obregón aseguró que la camioneta que una patrulla de la Policía de Salamanca perseguía antes de interceptarlo la fatídica noche del 31 de diciembre era “completamente diferente” a la que él conducía y en la cual falleció su Brigitte Jeremy Acuña de 19 años.
El joven indicó que aquel día, mientras conducía su vehículo por la avenida Marginal, advirtió que una camioneta que llevaba lunas polarizadas pasó velozmente a su costado invadiendo el carril contrario.
“El carro que vino por atrás era completamente diferente al mío”, indicó Obregón. “El color de la camioneta (de los delincuentes) es diferente, los faros traseros de la otra camioneta estaban más arriba que los míos y no tenía llanta de repuesto en la puerta trasera”, añadió.
Esta versión desestima el argumento de los policías que aseguran que dispararon por error contra la camioneta en la que viajaba Brigitte porque tenía un gran parecido con el de los delincuentes que perseguían.
Brigitte Acuña, quien recibió un disparo en el corazón, fue conducida a la comisaría en lugar de ser llevada a una clínica pese a que se estaba desangrando.
Renzo Hinostroza, amigo de Brigitte que también se encontraba en el vehículo, agregó que los efectivos policiales demoraron hasta 10 minutos antes de decidir llevarla a una clínica. “Se perdieron minutos valiosos (para intentar salvar su vida)”, declaró.
Ambos jóvenes recorrieron la calle donde ocurrieron los hechos y mostraron la camioneta que fue tiroteada por la policía. En el asiento trasero del vehículo, donde se hallaba Brigitte, hay una gran mancha de sangre que comprueba que la joven comenzó a desangrarse dentro de la camioneta.