
Partidarios del depuesto presidente Manuel Zelaya siguen exigiendo su retorno. Foto: Reuters
Las negociaciones se llevan a cabo bajo una fuerte presión. El mayor punto de desacuerdo sigue siendo la vuelta al poder del presidente derrocado, Manuel Zelaya.El viernes, los negociadores de Zelaya rechazaron una propuesta del gobernante de facto Roberto Micheletti para que sea la Corte Suprema la que decida la restitución del líder depuesto."Es una propuesta absurda. Nosotros propusimos que fuera el Congreso, que previa opinión de las instancias pertinentes, incluyendo la Corte Suprema de Justicia (...), emita la decisión", dijo el negociador de Zelaya, Víctor Meza agregando que "la propuesta (de Micheletti) es absolutamente inaceptable".Tras este fracaso, los representantes de Zelaya dieron nuevo plazo hasta el lunes para lograr un acuerdo."Seguimos en el diálogo todo el tiempo que sea necesario. El gobierno ofrece toda las disposiciones y garantías para que la mesa de diálogo se prolongue", dijo de su lado el ministro de la Presidencia del gobierno de facto, Rafael Pineda Ponce, quien desmintió a la canciller de Zelaya, Patricia Rodas, quien declaró en Bolivia en la Cumbre del ALBA que el diálogo se había roto.Los delegados de ambos lados se retiraron del hotel sede del diálogo para hacer nuevas consultas con Micheletti en la Casa de Gobierno y con Zelaya en su refugio en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, respectivamente.En declaraciones a Radio Globo, emisora que sólo transmite por Internet tras ser silenciada por las autoridades de facto, Zelaya pidió "que se tomen las medidas ante la burla y la bofetada que el señor Micheletti ha inferido hoy al pueblo hondureño y a la comunidad internacional boicoteando el diálogo y usándolo como método de dilación para sostenerse arbitriamente en el poder".El retorno de Zelaya a la presidencia es el único punto que falta por firmar del plan que propuso el gobernante costarricense y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, llamado el 'Acuerdo de San José', con el fin de solucionar la crisis desatada tras el golpe de Estado del 28 de junio.Por su parte, la VII Cumbre del ALBA, que agrupa a nueve naciones de América Latina y el Caribe unidas por su orientación de izquierda, aprobó este viernes en Cochabamba (Bolivia) "sanciones económicas y comerciales" contra el régimen de facto de Honduras.Fuente: RFI