
En la primera jornada de esa VII Cumbre del Alba, los presidentes, primeros ministros y autoridades de Bolivia, Cuba, Ecuador, Venezuela, Dominica, Antigua y Barbuda y San Vicente y las Granadinas resolvieron por unanimidad "aplicar sanciones económicas y comerciales en contra del régimen golpista" que lidera Roberto Micheletti en Honduras. La decisión fue tomada en virtud de su negativa a restituir al presidente depuesto Manuel Zelaya. La resolución también recomienda pedir de manera urgente a la ONU el envío de representantes a Honduras para exigir el "respeto a la inviolabilidad de la misión diplomática (de Brasil) y condiciones de seguridad y humanitarias adecuadas para la permanencia del presidente Zelaya".Previamente la canciller depuesta de Honduras, Patricia Rodas, había afirmado en Cochabamba que el proceso de diálogo auspiciado por la OEA en su país "ha sido definitivamente roto" invocando nuevamente la negativa del gobierno de facto de restituir a Zelaya.Sin embargo hasta ahora el diálogo entre los representantes del gobierno de facto y del depuesto Zelaya continuaba en Tegucigalpa en un intento por solucionar la crisis institucional, según portavoces de ambas partes.Lea: Negociaciones estancadasEntre las intervenciones más contundentes estuvo la del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien declaró que “el Alba tiene que buscar medidas más severas contra los golpistas que están matando y atropellando a los derechos humanos delante del mundo”, haciendo alusión a las medidas de represión del gobierno de facto hondureño.Por otra parte, esta primera jornada permitió la aprobación del tratado constitutivo del Sucre, una nueva moneda que los presidentes de este grupo regional quieren implementar para sustituir al dólar en el intercambio entre los países miembros.El Sucre "es un paso a nuestra soberanía monetaria para liberarnos de la dictadura del dólar, que el imperio yanqui le impuso al mundo", señaló el presidente venezolano, Hugo Chávez.La iniciativa partió en noviembre pasado, en plena crisis internacional, y fue liderada por el propio Chávez.Tras su implementación, que será gradual, los países del Alba pretenden aplicar posteriormente, aunque también sin fecha, una moneda común, al igual que el euro en Europa.Para que entre en vigencia el Sucre, los países miembros deberán hacer depósitos en sus respectivas monedas locales en el Banco del Alba que tiene su sede en Caracas, según lo acordado.El anuncio de esta medida generó fuertes críticas en sectores empresarios y de derecha.El ex presidente boliviano Jorge Quiroga, crítico acérrimo del actual mandatario, Evo Morales, señaló que la idea de crear el Sucre es un exabrupto. Quiroga consideró que en naciones con poco comercio entre ellos y "muy inestables, como Venezuela, en su régimen cambiario y dolarizados (Ecuador), es absolutamente inviable, demencial, desquiciado el contemplar o buscar una moneda regional".En Managua los empresarios nicaragüenses desestimaron también la adopción del Sucre. El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, señaló que las exportaciones de Nicaragua en un 90% van al mercado donde "prevalece la divisa dólar" como Estados Unidos, México, Centroamérica y Europa.En Quito el secretario del privado Observatorio de Política Fiscal de Ecuador, Jaime Carrera, dijo que la aplicación del Sucre entre los países del Alba "entorpecerá el comercio en virtud de que el cruce de cuentas se realizará a través de los bancos centrales".Fuente: RFI