
Desde la aparición de las primeras señales de radio y televisión en nuestro país, se han generado miles de horas de grabaciones y registros audiovisuales y sonoros de hechos, circunstancias que han marcado hitos en la historia del Perú. Sin ir muy lejos en el tiempo, recientemente hemos sido testigos de los famosos petroaudios y como no olvidar los no menos famosos vladivideos de la corrupción fujimostesinista. Pero no todos los registros son tan nefastos para la democracia de nuestro país, también están aquellos que le han dado alegría a nuestro sufrido pueblo como los galardones obtenidos en el deporte por Marcelo Quiñones (1), la selección de Vóley, el campeonato sudamericano - 1975 obtenido por la Selección de Futbol, la visita de ilustres personales como el Papa Juan Pablo II y por supuesto como no olvidar las famosas Radionovelas, Programas de Televisión (2) y Radio con quienes crecieron distintas generaciones con el paso del tiempo; son miles los registros que escapan a mi frágil memoria. Sin embargo, en esta era del conocimiento y sociedad de la información me pregunto: Estos aun existirán, en especial los mas antiguos?. Un pueblo sin archivos, es un pueblo sin memoria y falto de identidad que nada o poco realiza el estado para inculcarlo, allí ha brillado una vez mas por su clamorosa ausencia.
Esos registros por mas recientes que sean hoy en día constituyen el legado cultural a nuestras futuras generaciones como muestra de nuestra identidad nacional, así como también constituyen fuente primaria de información para la investigación e historia. Una muestra de estos registros lo podemos apreciar en las sagradas notas de nuestro Himno Nacional, estas imágenes en particular fueron emitidas en la década de los 60’ – 70’, las mismas ilustran el paisaje audiovisual y sonoro; hablan por si solas de la coyuntura social y política de dicha determinada década y que hasta ahora muchos añoran: “somos libres seamos lo siempre ...“ (3). Todo ello representa el valor socio cultural de los archivos audiovisuales y sonoros del pueblo peruano, razón por la cual estamos obligados a preservarla, incrementarla y salvaguardarla. Sin embargo realizando un breve análisis del panorama de la real situación de este Patrimonio Cultural observamos que poco a nada se ha hecho para cumplir con ese mandato donde la mayor adolescencia radica en la falta de normas especificas que declaren intangibles este Patrimonio y un ente rector que dirija sus destinos.
Adm. Marco Antonio Jamanca ShuanArchivero Audiovisual
(1) http://www.youtube.com/watch?v=QNbFXhLAcZE(2) http://www.youtube.com/watch?v=cC0aLpTkmaU(3) http://www.youtube.com/watch?v=ztgGNCRhgnk