
“Un candidato dominicano celebró con champagne en la mañana los resultados de una mesa de votación, y en la tarde era derrotado“. (Dr. Iván Abreú Sojo/El valor de las encuestas de opinión pública)
En el Perú las encuestadoras proliferan. Sin embargo, el Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES) sólo registra diez importantes. Todas ellas realizan su labor no tanto por amor a la investigación sino a pedido de clientes particulares, en algunos casos “a exclusividad” como Apoyo, Opinión y Mercado S.A.(Director: Alfredo Torres, contrato de exclusividad con El Comercio) y la Compañía Peruana de Investigación de Mercados-CP(Director: Manuel Saavedra, contrato de exclusividad con Radio Programas del Perú y diario Correo).
Las otras ocho empresa en plaza son: Datum International S.A.(Director: Manuel Bermejo), Grupo de Opinión Pública (GOP) de la Universidad de Lima (Director: Luis Benavente), Analistas y Consultores S.R.L.-A&C (Director:Bernardo Verjovsky ), IMA-Estudios de Marketing S.A.C.(Director: Aquiles Pérez), Instituto de Desarrollo e Investigación de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Ingeniería-IECOS/UNI ( Director: Luis Gonzáles), Instituto de Opinión Pública PUCP( Director: David Sulmont -Fernando Tuesta), Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Callao(Director: Juan Nunura-Carlos Choquehuanc
¿Cuál es el valor de las encuestas de opinión pública? En general las encuestas rigurosas, es decir, las no sesgadas ni manipuladas, son útiles para la toma de decisiones. No es el caso peruano. Desde hace meses la opinión pública viene siendo expuesta a constantes distorsiones sobre la base de la subrepresentación o sobrerrepresentación de sectores sociales (como aquellas encuestas limitadas a Lima o al ámbito urbano) .
Como en muchos otros campos, el sesgo profesional no es ajeno a los expertos serios en encuestas, quienes al abrazarse sólo a su instrumental y sobrevalorar sus resultados terminan formulando conclusiones equívocas y sustituyendo el análisis riguroso por una “nueva ciencia”, “la encuestalogía”, la novísima “ciencia” que convierte a ciencias como la sociología en inservibles. Resulta sintomático que ahora ya no se pida una interpretación de la coyuntura política a conocidos científicos sociales, sino a “gurús” de la “encuestalogía” como Alfredo Torres, Manuel Saavedra y FernandoTuesta, quienes aparecen en los medios de comunicación haciendo afirmaciones categóricas, olvidando un principio básico: “Los sondeos que se efectúan en individuos clasificados por categorías sociales y que sólo conciernen a sus opiniones manifiestas, no captan los movimientos sociales profundos y latentes que maduran en los grupos: el movimiento del mayo francés constituyó una sorpresa para los detentadores del poder de la quinta República que, no obstante, utilizaban los sondeos de la opinión pública con mucha frecuencia.” Jean-William Lapierre (“El análisis de los sistemas políticos”).
En general las encuestas de opinión pública (rigurosas, no manipuladas) tienen cierto valor; pero no son infalibles. Existen suficientes ejemplos nacionales e internacionales de los yerros de las encuestadoras. En ese sentido, es una irresponsabilidad de las empresas encuestadoras no advertir que sus resultados (imaginamos no manipulados) son “fotografías” instantáneas y no “radiografías” y que por lo tanto no son infalibles. La omisión de esa aclaración imprescindible las coloca fuera del terreno de la ética.
Pero también las encuestadoras pueden prestarse conscientemente a ser instrumentos de manipulación mediática, como parece “descubrir” Mirko Lauer en su artículo “ Modelo económico, ¿la elección ya está volteada? (La República, 10/12/2010 ), donde critica el exceso de optimismo del banco Barclay Capital . Leamos algunos de sus párrafos:
“Un informe de Barclays Capital, el banco que en setiembre pasado causó revuelo con su advertencia sobre riesgos de volatilidad política en el Perú, ahora informa a sus lectores que “el riesgo político ha sido neutralizado”
“En lo esencial el argumento consiste en que Ollanta Humala ha sido relegado a la cola de las encuestas, y de que los punteros son todos defensores del modelo económico.”
“Es un misterio por qué Barclays ha llegado a semejante conclusión en estos últimos cuatro meses, cuando desde por lo menos inicios del 2009 la candidatura de Humala ya estaba herida en el ala…La neutralización, si de eso se trata, ya había sucedido tiempo atrás.”
“Quizás el cambio es porque en setiembre los analistas de Barclays sintieron la necesidad de darles alguna explicación a sus clientes sobre el fenómeno Susana Villarán, en ese momento considerado por muchos una vuelta del votante de izquierda a la escena política...En ese momento al banco le pareció pertinente hacer una breve relación de riesgos en este país, que aquí fue bien aprovechada por algunos medios.”
“… los resultados de las elecciones regionales muestran un electorado salpimentado de intención izquierdista, moderada pero muy real, en muchos lugares del país. Villarán no resucitó a Alfonso Barrantes, pero sí demostró que nada está escrito en materia de opinión pública“.
“Barclays ha preferido sacar una conclusión diferente: Ollanta ya está neutralizado en las encuestas, y en consecuencia la continuidad del modelo, en el sentido de una economía abierta para los negocios, está asegurada. Dos problemas con esto: que no considera la posibilidad de una sorpresa, rasgo común en las elecciones peruanas, y que se pronostica a demasiada distancia de las elecciones mismas.
La lectura de esos párrafos nos ayudan a recordar, en primer lugar, que para los grupos de poder económico el único candidato de oposición real es Ollanta Humala y el nacionalismo. En segundo lugar, que esos grupos de poder han utilizado y vienen utilizando el arma de las encuestas para “neutralizar el riesgo político” e intentar crear el reinado de las empresas encuestadoras, la “encuestocracia”. Es la “encuestocracia” la que ha hecho posible el milagro que Alejandro Toledo en poquísimos meses, es decir, con garrocha salte del 13 % al 26%. El miedo y angustia hacen olvidar a los grupos de poder económico que las investigaciones internacionales rigurosas señalan que la influencia de las encuestas electorales es mínima y que son otros los procesos psicosociales que más pesan sobre las preferencias electorales.
Vale la advertencia de Mirko Lauer, periodista alanista y antinacionalista, quien subraya en todo momento que Ollanta está "neutralizado" solamente en las encuestas . Es verdad, porque en la calle, en el corazón del pueblo, la situación real es otra.