
Escritor Ivan Thais
Las únicas gordas adorables son las mujeres embarazadas. Nos recuerdan los meses que estuvimos dichosos y totalmente protegidos en el vientre materno. Asimismo, los enormes pechos, la redondez corporal y la imposibilidad temporal de volver a concebir convierten a las gestantes en objetos del deseo.
Esta reflexión viene a cuento luego de leer *Un lugar llamado Oreja de Perro*, la reciente novela del escritor peruano Ivan Thais. Es la historia de un periodista limeño de 35 años, redactor de un semanario, quien es enviado al pueblo ayacuchano Oreja de Perro, a cubrir una noticia. El protagonista estaba pasando por una difícil etapa. Hacia un lustro, en el mejor momento de su carrera, había conducido un programa de televisión. Después se caso y tuvo un hijo que falleció a los cuatro años de edad debido a una enfermedad rarísima. La separación de su esposa y la perdida de su crío lo dejo desmoralizado. Sin embargo, este viaje a Ayacucho lo impacta favorablemente ya que se enamora de una joven provinciana. Jazmín nació en un caserío cercano a la ciudad de Huamanga. Huérfana temprana de su padre, perdió a su madre quien fue secuestrada y desaparecida por los militares. Cuando el personaje de la novela conoce a Jazmín, ella está en cinco meses de gestación, preñada por un suboficial que la abandono. La chica embarazada es capaz de realizar predicciones y posee un talento especial para combatir la melancolía. Es optimista gracias al niño que está esperando, se siente acompañada y necesaria para su futuro bebe. A pesar de haber sufrido los horrores de la guerra contra el terrorismo de Sendero Luminoso, Jazmín ha dejado atrás el rencor y es una persona resuelta a tratar de ser feliz. El reportero siente que Jazmín y la anunciada criatura podrían cambiar su vida tan llena de tristeza por la soledad. En Huamanga, el cronista también conoce a un grupo de antropólogos egresados de la Universidad Católica. Estos profesionales son veinteañeros que trabajan para la Comisión de la Verdad. Los describe como racistas que desprecian a los quechua hablantes y frívolos que solo piensan en drogas, psicoanálisis, alcohol y sexo. En conclusión, *Un lugar llamado Oreja de Perro* es un libro regionalista que relata las vicisitudes de un antihéroe. Jazmín representa a la belleza y la esperanza provinciana, mientras que el periodista encarna la desorientación y la ansiedad de los habitantes capitalinos.