
Alfredo Torres, empleado de la familia Ortiz de Zevallos, declaró esta semana que Lourdes Flores sería el voto perdido en las elecciones generales del 2011.Apoyo es una empresa que hace treinta años realiza encuestas en el Perú. Sin embargo, nunca ha acertado debido a que venden sus sondeos al mejor postor. En la campaña de 1990 no vieron a Alberto Fujimori y en la del 2001 tampoco se dieron cuenta de la importante votación que tendría Ollanta Humala. Esta tan desprestigiada esta compañía que hace unos meses se asoció a una corporación norteamericana para reconstruir su credibilidad.En los últimos comicios, Apoyo trabajo para Alan García. Este los premió nombrando a Felipe Ortiz de Zevallos como embajador en Washington.Hoy, Apoyo se ha puesto la camiseta del alcalde Luis Castañeda. El arquitecto Augusto Ortiz de Zevallos, es asesor en la municipalidad de Lima y el economista Felipe está preparando el plan de gobierno de Solidaridad Nacional.La estrategia es muy simple. Estan desarrollando una serie de golpes demoledores contra Lourdes Flores para que baje la cabeza y se subordine a Castañeda.En la última encuesta, Apoyo inventa que Alex Kouri sería imbatible en Lima. Este dato tiene como objetivo debilitar al Partido Popular Cristiano, confundir a su militancia capitalina y que los más despistados pierdan su tiempo buscando una candidatura a regidor o alcalde tocando las puertas de Chimpun Callao.La respuesta del PPC debe ser entender que Lourdes es el gran dolor de cabeza de Castañeda. Dos votaciones nacionales tanto en el 2001 como en el 2006 que alcanzaron el 24 % son contundentes. Castañeda sabe que la presencia de Lourdes es real y peligrosa para sus intereses.El bastión del PPC es Lima. El partido fundado por Luis Bedoya Reyes debe continuar activando sus bases, actualizando sus planes de gestión municipal, conquistando nuevos militantes y haciendo conocer a sus nuevos líderes como Edgardo de Pomar, Julio Cesar Castiglioni, Marisol Pérez y Raúl Cabada.Los verdaderos sondeos de opinión se dan cuando los políticos recorren las calles y reciben el saludo cordial o el rechazo de la poblaciónComo Castañeda no puede caminar normalmente, solo le queda comprar a encuestadores inescrupulosos.