
Conozco a César Klauer desde hace muchos años. Para ser más exactos, desde el año 1973, cuando él y yo, junto con más de cincuenta muchachos de casi la misma edad, meses más meses menos, iniciamos estudios de secundaria en la que entonces se llamaba la Gran Unidad Escolar Bartolomé Herrera, el "Bartolo". Yo venía de concluir la primaria en el Colegio Andrés Bello que sigue localizado frente al "Bartolo", mejor dicho a lo que es mi colegio ahora, uno de los tantos colegios emblemáticos del Perú... No se vayan a asustar, lo que queda del "Bartolo" no es producto de algún conflicto armado que se ha llevado ahí a cabo. ¡No!, se encuentra en pleno proceso de remodelación...Compartí con César Klauer, al igual que con Manuel Luyo Tolsá, José Alcalde, Flores Oré, Mendiola Vásquez, Brummert, Douglas Araujo, Córdova, Chivana, Vilca la Rosa, De la Torre, Corbera, Huaman, Rosso y todos los otros, cuyos nombres, no por falta de cariño hoy no recuerdo, los cinco años de esa frenética secundaria.Siempre en las sucesivas secciones D. 1ero D, 2do D,…, 5to D, en el mismo pabellón; el primero que se encuentra a la mano izquierda luego de entrar al Bartolo por la puerta principal. A su extremo, en el primer o segundo piso. En donde, por alguna razón que desconozco, ¿me equivoco?, César siempre ocupó un lugar a la izquierda del aula, a diferencia mia, que siempre, junto con Flores Oré y Luyo Tolsá, prefería en ese entonces el lado opuesto.César era un buen jugador de futbol, un pelotero como pocos, dribleador y palomilla como él solo podía ser... siempre jovial y bromista, al igual de lo que es ahora... excepto cuando está con un libro en la mano. César era entonces sin lugar a dudas también, para quienes saben leer el entrelíneas del libro de la vida, un muchacho con gran potencial. En fin… Al concluir la secundaria, lo deje de ver y no volví a saber de él hasta principios de los ochenta. Ahí, al final de un encuentro de exalumnos, nos despedimos para no vernos hasta mediados de los noventa... y de ahí esperamos, por decir algo, el nuevo milenio, cuando reunidos con un buen contingente de amigos de antaño, nos volvimos a reencontrar. César había crecido como persona y como profesional.Mi amigo, pude percibir entonces, ya estaba listo para las grandes ligas, no las del futbol, en las que estoy seguro, dadas sus condiciones, hubiese podido incluso triunfar... esta vez César, se veía en sus gestos, lo traicionaban buenamente sus palabras, mostraba que estaba listo para medirse consigo mismo y en otras canchas, en el escenario de las letras. Ahí lo encontramos ahora. Ahí librará un gran partido, ahí estaré, estaremos, con él... “Klauer Hidalgo, César” presentará el 29 de Octubre su primer libro, “después de mucho trabajo” como él con justicia señala, titulado “Pura suerte”. Que gusto me da que llevé el buen César a buen puerto está primera gran etapa de su vida como hombre de letras, como escritor, como uno de aquellos que sabe encontrar las palabras, la cadencia, la prosa, para encapsular las pulsiones de un vasto y apasionante mundo interior. Éxitos querido amigo...