
Foto César Revilla, tomada tan solo un día después del terremoto
El terremoto que sacudió gran parte del país el 15 de agosto de 2007, castigó duramente a la ciudad costeña de Pisco. Una gran cruzada de solidaridad estremeció al país tanto o más que el mismo movimiento sísmico. Millones de peruanos se movilizaron y dieron un ejemplo digno de emular al mundo. El mundo también hizo lo suyo.
Sin embargo, el tiempo paso y pasa aun, y Pisco aun espera. Espero que esta foto que tomé en su momento forme parte del pasado y Pisco, nuestro histórico puerto, recobre el brillo que hasta ese 15 de agosto mostró. Movilicémonos y haciéndolo motivemos a nuestros gobernantes para que agilicen el proceso de reconstrucción.
Pues Pisco, sabemos, un espera...