
Los acontecimiento que se vienen dando en Villa El Salvador, generado por la municipalidad, están permitiendo que los vecinos salgan de su somnolencia. Diversos sectores sociales, aún débiles y divididos, comienzan a manifestarse, a su manera, por sus demandas sociales. En ese aspecto, se debe aprovechar, ahora, las condiciones favorables, creadas por el alcalde, de ideología liberal, de comenzar articular de manera más amplia las demandas sectoriales con una propuesta programática, el cual debe oponerse al neoliberalismo. En otro momento, querer organizar a los vecinos, no será posible, las circunstancias habrán cambiado. Asimismo, las fuerzas populares, como objetivo mayor, deben apostar en construir un nuevo modelo de sociedad, sociedad solidaria, alternativo a la sociedad liberal. El cambio se hace necesario, ahora, mañana será tarde.
CONSTRUYENDO UN NUEVO ESPACIOLa indignación de los vecinos, todavía dispersos, comienza a darse desde la primera gestión del alcalde Jaime Zea, 2003. Primero, fue la invasión del terreno de la Universidad de VES, luego, la invasión de los terrenos del cementerio, después, el alza brutal de los arbitrios, finalmente, la construcción de la Plaza Vea (de capitales chilenos) que afecta al empresario del P.I., pues se le ha expropiado su terreno donde exhibían sus productos; y el desalojo de los trabajadores ambulantes de forma autoritaria. El alcalde no quiso escuchar sus propuestas. Por otro lado, muchos vecinos dicen: “así como se desalojó a los ambulantes, con energía, porque no se desaloja a los invasores del cementerio, y del terreno de la universidad. ¿El no hacerlo, supondría algún interés particular?. De la misma manera, ¿por qué no enfrenta con energía para acabar la delincuencia y el pandillaje que asola en nuestro distrito desde muchos años atrás?
A esta indignación, se suma lo acontecido últimamente en local de la CUAVES. Al cual, lo han convertido en mercadillo con el consentimiento de la Sra. Silvia Pareja, y con el aval del alcalde Jaime Zea. La Sra. Pareja, en estos momentos, es la que administra compulsivamente el local. Tenemos que tener en cuenta que dicho ambiente es el único patrimonio histórico tangible del pueblo, pues en ella se gestó la ciudad de Villa El Salvador. Es parte de nuestro pasado, legado histórico que nos dejaron los que fundaron Villa El Salvador, que debemos conservarlo para las futuras generaciones. En otras palabras, el local de la CUAVES es el símbolo de la historia de nuestro pueblo.
El enojo de los vecinos, que van tomando poco a poco conciencia de sus problemas, fue canalizado por el Foro Social de Villa El Salvador, que invitó a las organizaciones sociales y vecinos de VES para discutir ¿qué hacer con los problemas generados por el alcalde? De la misma manera lo hizo la organización CUAVES. Ambas organizaciones, coincidieron en promover un espacio mayor, llámese coordinadora política-social y/o frente cívico-social o simplemente una unidad de acción para enfrentar problemas específicos.
En la construcción de este espacio mayor, de acuerdo a lo que se percibió en la ultima reunión del Foro Social y en la asamblea de la CUAVES, estaban de acuerdo las organizaciones sociales y las fuerzas políticas: Confianza Perú, Bloque Popular, Patria Libre, Patria Roja, Somos Perú, Fuerza Social y APRA. La confluencia, si se diera el caso, de estas fuerzas políticas-sociales, en nuestra localidad, sería algo inusitado, nunca visto, en Villa El Salvador. Construir una única fuerza social-política, no burocrático, sino de masas, en nuestra localidad, es un camino muy difícil pero no imposible (hacer posible lo imposible). En ese sentido, para concretizar la unidad se tiene que desechar: el sectarismo (espíritu de tribu), dogmatismo, infantilismo, caudillismo, protagonismo, oportunismo electoral, y los odios personales. La tarea es un gran RETO. La articulación de las fuerzas sociales y políticas, tiene que darse en torno a un programa social y política. O sea, la unidad debe ubicarse en el espacio de la defensa de la vida, de la conservación del medio ambiente, la democracia participativa, la solidaridad y la justicia social. En efecto, si deseamos apostar al cambio de rumbo, y comenzar a construir un nuevo modelo de sociedad, en nuestra localidad, si queremos salvar a Villa El Salvador, entonces, el programa, debe apuntar en oponerse al neoliberalismo, que está en agonía por lo que viene sucediendo, principalmente, en EE.UU.
Pues, este modelo económico y político, que se desarrolla en nuestro distrito, a la vez que genera miseria y exclusión social, apuesta por el afán al lucro, el consumismo (si tienes más cosas superfluas eres mejor), el individualismo, el egoísmo, el sálvese quien pueda. Y, políticamente, el neoliberalismo, está ligado al autoritarismo y la violencia.
Por lo tanto, en el esfuerzo de construir una acción colectiva, las fuerzas progresista deben imprimir una dirección adecuada, flexible, creativa, oportuna e inteligente. El aventurerismo, que no toma en cuenta las condiciones concretas del momento, nos lleva al fracaso. Asimismo, el subjetivismo de los dirigentes confunden deseo con la realidad, haciendo que las acciones a tomar sean equivocadas. Ahora bien, en cuanto al plan de acción, para alcanzar los objetivos, debe contener estrategias innovadoras (¿qué hacer y como hacerlo?) de acuerdo a las circunstancias del momento. Eso permitirá alcanzar resultados concretos a corto, mediano y largo plazo. De lo contrario, el pueblo sentirá una gran frustración de sus dirigentes, para el beneplácito de nuestras autoridades municipales. La desilusión hará que los vecinos se desmoralicen y entren de nuevo en una pasividad total.
APOSTANDO UN NUEVO MODELO DE SOCIEDAD Villa El Salvador, en sus inicios, década del 70, contaba con modelo de sociedad típica. Donde su organización vecinal CUAVES, hasta la aparición de la municipalidad, regía totalmente los destinos del pueblo a través de la participación plena de los vecinos (democracia participativa). Los vecinos, con su participación, tenían un papel protagónico en la construcción de su destino (poder popular).
La CUAVES, en ese entonces, tenía un “proyecto popular” alternativo. Por medio, del autogobierno y la autogestión se iban a sentar las bases en la construcción de una nueva forma de organización social, “sociedad solidaria y humanista”, como alternativa a las sociedades moldeadas por EE.UU, que divinizan el “Libre Mercado” para favorecer al “capital transnacional” en desmedro de lo nacional. Una sociedad solidaria que defienda la vida, desterrando el hambre y la miseria. Y convivir en armonía con la naturaleza.
Como vemos, existe un “proyecto popular” postergado, que apostaba a un nuevo modelo de sociedad, lo cual, es necesario retomar lo fundamental. En ese sentido, dicho proyecto, se debe actualizar de acuerdo a las nuevas circunstancias que vivimos. Pues, nuestra localidad a lo largo de sus 38 años ha sufrido un proceso de cambio, tenemos una nueva configuración social, económica, política y cultural. En este nuevo modelo de sociedad, se debe apostar, en contar con un gobierno municipal con participación popular, donde la sociedad organizada tenga poder en la toma de decisiones en los asuntos públicos. El objetivo, es elevar el nivel de vida material y cultural del pueblo ( el pleno desarrollo humano).
Asimismo, el modelo alternativo debe democratizar el sector económico, de tal manera que el desarrollo económico local debe estar basado en la participación de los miles de pequeños propietarios organizados corporativamente (cooperativas, empresas de producción social, bancas populares, empresas comunitarias, microempresas familiares y vecinales, etc.). Buscar, en lo posible, la autosuficiencia, a través de nuestros polos de desarrollo: Parque Industrial, Zona Agropecuaria y Playa. Los cuales, deben de generar bienes y servicios que satisfagan las necesidades básicas de los vecinos: alimentación, vivienda, educación, educación, salud y vestimenta. Y con respecto a los capitales foráneos: su existencia, debe jugar un papel complementario a los esfuerzos locales para garantizar el desarrollo económico del distrito. Tenemos que proteger muestro sistema productivo local. Hay que tener en cuenta, si se promueve la micro y pequeña empresa (Mype) se garantiza la creación de decenas de miles de nuevos puestos de trabajo en nuestro distrito. Todo lo contrario sucede con la gran empresa basado en la automatización (sustitución de la mano de obra por tecnología de punta). “La Mype es un sector estratégico en la economía nacional, pues contribuyen en la generación empleo, equivalente al 88% de la PEA , y aportan con el 42% del PBI” ( PROMpyme / 2005).
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