
Su caso ha despertado el interés del público puesto que sus manías llegan a tal extremo que no puede tocar a la gente puesto que piensa que absorverá la grasa que hay en ellos.Aine sufre desde hace muchos años deanorexia, y a pesar que ha intentando batallar contra su enfermedad, no lo ha logrado.Según confiesa al diario The Sun “peso 22 kilos y sigo pensando que soy gorda”, incluso asegura que al tocarse sus huesudos muslos, siente que aún están demasiado gordos.Incluso Aine le detalla al diario su estricto y por cierto, letal menú: cuatro paquetes pequeños de chocolates y una bebida nutricional. ¡Nada más!Aine confiesa que su trastorno alimenticio comenzó cuando era sólo una adolescente, ya que padecía de eczema, una enfermedad a la piel que hace que te aparezcan costras en el cuerpo.Este mal y las visibles costras, hicieron que ella fuera el blanco favorito de las burlas de sus compañeros, una época en que, según revela, dio rienda suelta a su odio por su propio cuerpo y aspecto.Además, en esta etapa sus padres se divorciaron, una situación que le generó mucho dolor, es por esto que concluyó que a las niñas más flacas no les sucedía nada malo y que eran felices, por ende, ella debía convertirse, costara lo que costara, en una de ellas.Fuente: Terra Perú